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martes, 11 de enero de 2022

Clima extremo y cambio climático: el multiplicador de riesgo !!!

La cantidad de personas que necesitan ayuda de emergencia en todo el mundo superará los 200 millones este año, según proyecciones de la ONU. La tendencia está impulsada por los extremos climáticos y los conflictos.

Las necesidades humanitarias globales se están disparando, y los extremos climáticos alimentados por el cambio climático están inyectando aún más volatilidad en la mezcla. Las predicciones apocalípticas de un mundo que se calienta pasan por alto el importante papel de apoyo del cambio climático en las emergencias actuales. El cambio climático es un multiplicador de riesgos: expone vulnerabilidades, aumenta los costos de respuesta y agrega nuevo combustible a las crisis existentes.

Ocho de las peores crisis alimentarias del mundo están vinculadas tanto a conflictos como a choques climáticos, según el brazo de coordinación de ayuda humanitaria de la ONU, OCHA . Y el cambio climático puede prolongar los conflictos existentes al exacerbar la pobreza, la desigualdad y la inseguridad alimentaria, según un estudio reciente de la Cruz Roja Noruega. Sus marcas están garabateadas sobre emergencias recientes, desde tormentas gemelas sin precedentes que azotan a Mozambique, hasta el agonizante y lento aluvión del huracán Dorian sobre las Bahamas, hasta la sequía que está provocando una hambruna de nivel crítico para 45 millones de personas en partes de África. Se han superado las primeras previsiones sobre el número de personas que necesitarían ayuda en 2019en más de 20 millones antes de que terminara el año, una tendencia impulsada por los conflictos y el clima extremo, según la ONU. Pero las huellas del cambio climático también se encuentran más allá de los llamamientos humanitarios que acaparan los titulares: en aldeas abandonadas, vaciadas dos años después de que lluvias extremas acabaran con las cosechas; entre las familias que migran definitivamente después de que una tormenta destruyó sus medios de subsistencia; o entre comunidades afectadas por la sequía que compiten por recursos cada vez más escasos.

Todo el sector de la ayuda, tanto los intervinientes locales como los actores internacionales, tendrá que descubrir cómo planificar para el cambio climático, aunque las necesidades de respuesta ya superan con creces la financiación existente. Anticipándose a la migración futura y actual, algunas naciones insulares del Pacífico han aprobado leyes que rigen la reubicación de aldeas y las políticas de desplazamiento climático . Sin embargo, muchas respuestas humanitarias a corto plazo son menos proactivas. Un próximo estudio de la Universidad de Yale , por ejemplo, encontró que solo el tres por ciento de los proyectos de ayuda propuestos en cinco países afectados por desastres estaban relacionados con el cambio climático. La mayoría de las muertes por desastres ocurren en estados frágiles, pero una investigación del Overseas Development Institute encontró poca financiación para la reducción del riesgo de desastres en áreas de conflicto.. Y, según un informe de diciembre de la Organización Meteorológica Mundial de las Naciones Unidas, se necesita una comprensión más profunda de las formas en que el cambio climático afecta de manera diferente a mujeres y hombres , y mejores esfuerzos para incorporar esto en la planificación de la respuesta.

viernes, 25 de junio de 2021

Advertencia del cambio climático, qué es la nieve de sangre?

 

Las montañas de Francia aparecieron cubiertas de rojo, se trata de la ‘nieve de sangre’, qué es y cómo el cambio climático podría potenciarlo.

 

En los primeros días de junio de 2021, un mar de ‘moco marino’ invadió las costas de Turquía, poniendo en riesgo la fauna y flora marina, así como a la población de la zona. El cambio climático tendría que ver, y ahora, un fenómeno con causas similares ocurrió en los Alpes de Europa, la llamada ‘nieve de sangre’. Qué es y cuál es el peligro.

Qué es el efecto de la ‘nieve de sangre’

La nieve comenzó a teñirse de rojo con la llegada del verano en Francia. El fenómeno conocido como ‘nieve de sangre’, ha causado estupor en la comunidad científica. Si bien es un suceso que ya se ha registrado en otras ocasiones, esta vez sería mucho más poderosa.

El color rojo en la nieve se debe a unas algas que crecen en su interior, y que han evolucionado para captar luz solar y realizar la fotosíntesis, a través de la nieve y el hielo.

Su color rojo se debe a esta necesidad de alimentarse del Sol, a través del filtro de nieve. En verano, cuando comienza a derretirse, las algas cobran más fuerza y se reproducen, formando así la ‘nieve de sangre’.



El peligro del cambio climático y las algas rojas

El problema es que, al igual que lo ocurrido con el ‘moco marino’ de Turquía, que también es un alga, la ‘nieve de sangre’ podría estar potenciada por el cambio climático. Esta es una hipótesis que un grupo de científicos busca comprobar.

Un equipo del proyecto AlpAlga, ha viajado recientemente a los Alpes de Francia, para estudiar estos misteriosos organismos. Su interés reside en que en los últimos años el fenómeno se ha multiplicado, y creen que las altas temperaturas del cambio climático, estarían ayudando a las algas rojas, a reproducirse.

Esta floración repentina de algas en la nieve, se ha potenciado en las montañas de Francia, en una zona ubicada entre 1000 y 3000 metros de altitud sobre el nivel del mar.

El peligro de la proliferación de la ‘nieve de sangre’ es que podría contaminar el agua de deshielo y apurar el derretimiento. Mediante el análisis de las algas en distintas cumbres y una comprobación de su ADN, han determinado que podrían ser perjudiciales para el ecosistema.

No solo la temperatura en aumento del planeta, podría acelerar el florecimiento de estos organismos, también, ciertos componentes contaminantes en el aire, podrían precipitarse en forma de lluvia y generar cada vez más ‘nieve de sangre’.

La investigación sobre el proyecto, fue publicada en Frontiers in Plant Science, donde hay más detalles sobre el comportamiento de este tipo de algas. El calentamiento global, y sus efectos en estos organismos preocupa, principalmente, porque podría generar un derretimiento sin precedentes en los Alpes.

Por esta última razón es que la comunidad científica espera encontrar respuestas sobre la nieve de sangre, y definir mejor sus efectos.




Datos vía: ADM MX (México)





viernes, 21 de mayo de 2021

Los 4 pilares de una recuperación resiliente para todos

 Hasta este momento, más de 1 millón de personas han perdido la vida por la COVID-19 y más de 35 millones se han contagiado. En cada lugar del mundo, las personas más pobres son las que más sufren y, según el informe La pobreza y la prosperidad compartida  publicado recientemente por el Banco Mundial, se estima que este año aumentará la pobreza extrema mundial, algo que sucedería por primera vez en una generación.

Tan solo en 2020, la pandemia podría aumentar drásticamente la cantidad de personas que viven en la pobreza extrema; el incremento, de hecho, podría ser de entre 88 millones y 115 millones.  Este es el peor revés que hemos sufrido en nuestra lucha por poner fin a la pobreza. Además, el impacto de la COVID-19 no solo se observa en las personas extremadamente pobres: los confinamientos y el cese repentino de varias actividades económicas y de la movilidad han tenido un efecto mayor que las crisis anteriores. Es probable que los “nuevos pobres” sean personas de zonas urbanas, que hayan recibido educación y que trabajen en los sectores de servicios informales y manufacturas, en vez de la agricultura, y que los países de ingreso mediano se vean afectados considerablemente. Las mujeres también pueden resultar más perjudicadas, ya que tienen el doble de posibilidades que los hombres de perder su empleo, de cargar con el peso de los cuidados familiares durante el confinamiento y de “saltarse comidas” como respuesta a la caída de los ingresos.

En el informe también se analizan las tres “C” que impulsan esta situación adversa. Si bien la COVID-19 constituye la amenaza más reciente, el conflicto y el cambio climático han desacelerado la reducción de la pobreza durante años  y, si no se abordan, incidirán negativamente en las posibilidades de alcanzar nuestra meta de 2030. Por ejemplo, en Oriente Medio y Norte de África, las tasas de pobreza extrema prácticamente se duplicaron entre 2013 y 2015, y luego de nuevo entre 2015 y 2018, a raíz de los conflictos registrados en Siria y Yemen. Si bien 37 de los Estados frágiles y en conflicto conforman el 10 % de la población mundial, constituyen el 40 % de la población pobre del mundo. Si no se hace algo al respecto, el cambio climático podría llevar a la pobreza a entre 68 millones y 132 millones de personas para 2030, lo que constituiría una amenaza particularmente grave para los países de África al sur del Sahara y Asia meridional. Estos son los lugares críticos donde se concentra la mayor parte de los habitantes pobres del mundo.

Tenemos ante nosotros una evaluación cruda y basada en las pruebas, que pone de manifiesto los desafíos y las esferas a las que se debe dar prioridad con medidas rápidas y de magnitud para ayudar a los cientos de millones de personas que más lo necesitan. Pongámonos en el lugar de Shona Banu Begum de Bangladesh, que tiene 55 años y vive con su hijo, su nuera y sus dos nietos. Ella trabajaba en un horno de ladrillos y su hijo no puede realizar tareas pesadas debido a un problema cardíaco. Pero la pandemia y un ciclón que pasó recientemente le arrebataron las oportunidades de trabajo, lo que puso a la familia en dificultades para hacer alcanzar el dinero.

Otro ejemplo es el de M’Balu Tucker, una estudiante de 17 años de una aldea de Sierra Leona, país que sale de un conflicto. Ella también participa en un programa de asesoramiento financiado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) que tiene como objetivo enseñar a las niñas a fabricar jabón como medio de subsistencia y proteger a las comunidades del coronavirus. “Cuando crezca, quiero trabajar en un banco y ayudar a los miembros de mi familia. Quiero hacer que llegue dinero a mi país y ayudar a la gente”, dijo. Todos debemos trabajar juntos para que los estudiantes como ella puedan alcanzar su potencial y contribuir a la recuperación de sus comunidades.

Por lo tanto, con ocasión del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, debemos comprometernos a redoblar nuestros esfuerzos y entrar en acción para hacer frente a la crisis  y acelerar los avances para completar el programa de desarrollo inconcluso.

El modo en que el mundo responda a la crisis tendrá un impacto directo en las vidas de personas como Shona y su familia, M’Balu y millones más. Pero mientras la pandemia plantea desafíos específicos, la historia muestra que el mundo puede superar crisis aparentemente insalvables cuando todos cooperan y trabajan en coordinación. La reducción constante de la pobreza extrema durante los últimos 25 años es un ejemplo claro de lo que puede lograr la comunidad mundial si trabaja unida.

"La reducción constante de la pobreza extrema durante los últimos 25 años es un ejemplo claro de lo que puede lograr la comunidad mundial si trabaja unida"   

Como parte de nuestra respuesta a esta convergencia inusual de COVID-19, conflicto y cambio climático, la primera prioridad debe ser salvar vidas y restaurar los medios de subsistencia. Algunas de las políticas necesarias para lograr esto ya se están aplicando, como los sistemas de protección social: hasta el momento, más de 55 países —incluidos Brasil e Indonesia— han avanzado rápidamente para ampliar los programas de transferencias monetarias de Gobiernos a personas. En otros casos, podemos ayudar a los países a diseñar una respuesta específica para sus necesidades: en Haití (i), por ejemplo, el Banco Mundial ha proporcionado financiamiento para mejorar las pruebas y los tratamientos médicos, así como para prevenir la inseguridad alimentaria mediante la protección de la producción agrícola.

No obstante, si el objetivo es garantizar una recuperación resiliente para todos, el mundo también debe continuar abordando desafíos de desarrollo sistémicos.  Aunque nos podemos sentir abrumados por los obstáculos que tenemos por delante y estemos atravesando una zona de incertidumbres y situaciones desconocidas, debemos avanzar y reconocer la necesidad de ser flexibles y adaptar nuestros enfoques, así como corregirnos cuando sea necesario. Esto es lo que estamos haciendo en el Banco Mundial.

En el informe La pobreza y la prosperidad compartida se ofrece una evaluación basada en datos empíricos por región y país, con las prioridades de cada zona y las diferencias entre ellas. Hemos respondido de manera rápida y contundente, con fondos y actividades de conocimientos que orientan las políticas de respuesta de nuestros países clientes, a fin de poner en marcha programas de alivio sanitario y económico de emergencia. Hasta la fecha, hemos extraído cuatro conclusiones interconectadas, que ojalá sirvan para ayudar a definir mejor y acelerar nuestra acción colectiva —del Banco Mundial, los Gobiernos, los asociados y las partes interesadas— de cara al futuro.

  1. Ampliar el aprendizaje y mejorar los datos: en medio de la incertidumbre desatada por la COVID-19, los Gobiernos y sus asociados tienen que encontrar respuestas eficaces rápidamente y ampliar su escala. Los países deben aprender sobre la marcha y compartir los resultados apenas se produzcan, mediante el registro, la organización y el intercambio de datos abiertamente. Esto genera confianza en el público y favorece la innovación y la implementación de políticas adecuadas. Poner datos de alta calidad a disposición de todos siempre es importante, pero especialmente en épocas de crisis. También contribuye a identificar mejor a los beneficiarios, determinar los tipos de programas necesarios para garantizar que se incluya a los grupos vulnerables (como las mujeres) y evaluar si los programas son eficaces.
  1. Cerrar la brecha entre las aspiraciones y los logros en materia de políticas: muy a menudo se produce una brecha entre las políticas formuladas y los logros en la práctica; lo mismo se replica entre lo que esperan los ciudadanos y lo que experimentan a diario. Se debe prestar atención no solo a diseñar las políticas adecuadas sino también a fortalecer la capacidad de los sistemas administrativos encargados de implementarlas. Por ejemplo, hay una oportunidad de fortalecer y adaptar los sistemas de protección social para anticiparse a la próxima crisis —en vez de solo hacer frente a la crisis actual— y mejorar los sistemas de prestación de servicios, como el uso de los pagos digitales.
  1. Invertir en preparación y prevención: la COVID-19, los conflictos y el cambio climático subrayan la necesidad de invertir en medidas integrales de preparación y prevención dentro de los países y más allá de sus fronteras. Un ejemplo de cooperación internacional exitosa es el Sistema de Alerta contra los Tsunamis y Atenuación de sus Efectos en el Océano Índico, que hoy coordina los centros de alerta que inicialmente crearon cinco países —Australia, India, Indonesia, Malasia y Tailandia— por separado después del terremoto y el tsunami de 2004. África, por su parte, se enfrenta a la COVID-19 desde una base más firme gracias a las enseñanzas aprendidas de los brotes de ébola y con la cooperación encabezada por organismos regionales, como el Programa de Mejoramiento de los Sistemas Regionales de Vigilancia de Enfermedades (en África occidental y central) y el Proyecto de Redes de Laboratorios de Salud Pública de África Oriental.
     
  2. Ampliar la cooperación y la coordinación: durante las crisis, la cooperación y la coordinación son vitales para cultivar la solidaridad en las zonas afectadas y garantizar que las decisiones de los Gobiernos sean confiables y creíbles. Como lo han demostrado las respuestas de los países a la COVID-19, a pesar de ser muy diferentes entre sí, hacer hincapié en la cooperación y la coordinación es especialmente importante para garantizar una acción colectiva decisiva desde el comienzo de una crisis. La coordinación y la cooperación deben producirse entre los asociados en el desarrollo y el país en cuestión; dentro del Gobierno en general (Gobiernos nacionales, Gobiernos nacionales y locales), y en el conjunto de la sociedad, los Gobiernos y el sector no gubernamental (sector privado, organizaciones de la sociedad civil y organizaciones comunitarias).

Vía Blog Banco Mundial 

sábado, 1 de mayo de 2021

Dios, patria, hogar !!!

 

¿Una respuesta política nacida desde lo religioso para enfrentar el globalismo financiero y el marxismo cultural?


``Dios, patria, hogar'', proclamaban las leyendas escritas con desafiante pintura negra sobre los paredones encalados del pueblo. A mí y a mis amigos nos causaban gracia y curiosidad, una porque conocíamos a los que las escribían y, a pesar de que ponían cara de malos y usaban tremendo bigote, no nos parecían muy preparados para sostener cualquier desafío, y la otra porque no entendíamos la necesidad de la proclama, tan seguros estábamos de contar con un Dios, una patria y un hogar. Esas seguridades sin embargo iban a durar poco. Casi sin darnos cuenta, entrábamos a la vez a la adolescencia, a la década de 1960 y a una etapa de transformaciones vertiginosas que estremecerían hasta los cimientos esas certidumbres.

¿Cómo podíamos saber, entonces, que Dios sufría desde hacía casi un siglo el ataque encarnizado de la Europa cristiana, y que su muerte ya había sido anunciada como una buena nueva? ¿Cómo podíamos anticipar que la patria sucumbiría bajo la doble agresión de la violencia y el saqueo en las décadas siguientes, las de nuestra juventud y madurez, las décadas en las que la vida para la que nos estábamos preparando debía rendir sus frutos? ¿Cómo podíamos imaginar siquiera que el hogar, la familia, ese reducto último de la certidumbre y el amparo, el lugar del reposo, la alimentación y el abrazo, iba a ser blanco de la metralla que ahora, ante nuestros ojos, hace saltar por el aire sus últimas astillas?

¿Cómo podíamos sospechar que algún día, ante la mirada interrogante de nuestros hijos, sólo íbamos a tener perplejidad y silencio como respuesta? Evidentemente, nuestros amigos de los bigotazos y el pelo aplastado habían olfateado con la debida anticipación algo que nosotros no percibíamos. Y que tampoco, para ser honestos, queríamos percibir, encandilados unos con la conquista del espacio y los avances tecnológicos que probaban la eficacia del capitalismo, obnubilados otros con la revolución cubana y el Concilio Vaticano II, que señalaban el camino inevitable hacia el socialismo y el hombre nuevo.

Ni unos ni otros veíamos en nuestras opciones una amenaza contra Dios, ni contra la patria ni contra el hogar, porque los juzgábamos tan eternos como el agua y el aire, como Borges decía de su ciudad. Y sin embargo, aquí estamos: sin Dios, con la patria hecha añicos y ya casi sin hogar.

NUEVO ORDEN MUNDIAL

La situación en la que hemos caído es resultado de una combinación de factores tan disímiles, dispersos y azarosos que parecería difícil imaginar una conspiración. Podría decirse que si hay una conspiración su origen no es de este mundo, cosa que movería a risa a algunos, pero que otros tomarían muy en serio, especialmente los que creen en la eficacia operativa del demonio.
Sabemos, sin embargo, que hay personas en condiciones materiales e intelectuales de ayudar al azar (o al diablo) y orientar las cosas en determinada dirección. Al fin y al cabo, lo del Nuevo Orden Mundial fue una idea emanada de esas personas y propuesta claramente y con todas las letras, no un invento de las mentalidades conspirativas.

La idea de reordenar el mundo brotó tras la caída del muro de Berlín, que no separaba, como se cree habitualmente, al Occidente capitalista del Este socialista: era en realidad un dique de contención contra los desbordes de uno y otro lado, obligaba a cada bando a preservar una cierta apariencia de virtud.

Cuando el hormigón cayó bajo la presión de las multitudes, lo peor del capitalismo se fundió en un abrazo con lo peor del socialismo, con el que mantenía antiguas y documentadas relaciones, y desde entonces vienen marchando juntos hacia la instauración global de una nueva esclavitud, políticamente totalitaria, como siempre imaginaron los comunistas, y económicamente libertaria, como siempre imaginaron los capitalistas.

La tarea no parecía sencilla. ¿Cómo someter nuevamente a la esclavitud a un hombre al que las mismas élites habían ensoñado desde la Revolución Francesa con las ideas de libertad, igualdad y fraternidad? Personas inteligentes, no tardaron en encontrar una solución simple, económica y orwelliana: cambiar el sentido de las palabras.

Los conspiradores, o el mismísimo demonio, procedieron por etapas: en nombre de la libertad comenzaron por separar al hombre de Dios para privarlo del sentido trascendente de la vida, que lo unía en alabanza y oración al conjunto de los demás hombres y de todo lo creado; después se dedicaron a socavar sus vínculos de pertenencia e identidad, especialmente la patria, pero también el terruño o el barrio, la lengua o la música, en aras de una igualdad global e indiferenciada que excede largamente lo social, incapaz de suscitar identificación, pertenencia o lealtad alguna; ahora, a favor de una fraternidad tan inclusiva como estéril, apuntan con la ideología de género contra la familia, bastión último de anclaje y de sentido para un hombre en trance de ser despojado de todas las ligazones y raíces que necesita para desarrollarse y crecer con cierto grado de salud.

EL VACIO

Este hombre, así desamparado, perdido y angustiado, el hombre que las mentes más lúcidas de Europa vienen describiendo con un sentido de urgencia cada vez mayor, no sabe cómo enjugar su desesperación: las drogas, la promiscuidad, las experiencias extremas, nada le alcanza para cubrir el vacío al que lo han arrojado las consignas de libertad, igualdad y fraternidad en su versión perversa. Ese hombre está listo y predispuesto para recibir, con alivio de náufrago y agradecimiento perruno, el yugo del esclavo. El yugo, claro está, ya no tiene el perfil grosero del madero o el herraje, sino que llega en el suntuoso envase de la tecnología y la modernidad, tan amable y seductor que le resulta irresistible.

Hablemos también de libertad de mercado y derecho de propiedad, palabras cuyo significado se ha trastocado hasta lo irreconocible. ¿Podemos hablar de libertad de mercado cuando toda la economía capitalista se mueve hacia la concentración, cuando cada vez menos personas deciden sobre áreas cada vez más amplias del comercio, la industria, las finanzas y los servicios, cuando cada vez hay menos espacio para el emprendimiento personal, se trate del ejercicio de las profesiones liberales, o de la simple farmacia, ferretería o almacén de barrio? ¿Podemos hablar de derecho de propiedad, cuando el único derecho de propiedad resguardado es el de los bienes materiales pese a que la persona también es dueña de intangibles como su historia, su patria, su religión, su lengua, sus opiniones e incluso su cuerpo, amenazados todos por el poder de coerción del Estado?

ESCLAVITUD

El nuevo orden le recuerda permanentemente al ciudadano su condición de esclavo, cuya supervivencia depende de un amo cuyo rostro ni siquiera conoce, pero al que debe someterse sin chistar si no quiere perder su ciudadanía, que ya no consagra la Constitución, sino una tarjeta de crédito, un alquiler o un abono, puesto que cada vez le resulta más difícil ser propietario de nada. La palabra que mejor define la situación del nuevo esclavo es precariedad: casi nada de su vida está efectivamente bajo su control, todo es transitorio y puede acabarse en cualquier momento, desde el empleo hasta el matrimonio, para usar una palabra realmente anticuada. Especialmente, y uno sospecha que deliberadamente, ya no puede ser propietario de una casa, un cuarto propio, un lugar donde caerse muerto. En cualquier momento puede encontrarse literalmente en la calle.

Sospecho que eso es deliberado, porque hay algo sagrado en la casa propia: Mircea Eliade dice que su construcción replica el gesto creador y fundacional de los dioses, y constituye un eje en torno del cual ordenar el propio mundo y una suerte de eslabón con lo sagrado. En la casa propia, cada hombre funda su propio linaje, y la ocasión suele ser debidamente señalada. Cuando finalizó la construcción del techo de la que sería nuestra casa familiar, mi padre agasajó a constructores y amigos, y en la flamante cumbrera se colocó una rama de pino, según fotografías que pude ver en el álbum familiar. La imposibilidad de tener su propia casa corta el último vínculo del hombre con la divinidad. Asunto que nos lleva de regreso al comienzo de esta nota.

Si se las mira con un poco de atención, todas las acciones del globalismo financiero asociado al marxismo cultural que venimos describiendo son disolventes, como decían los militares respecto del accionar de la izquierda: apuntan a romper o desatar todos los vínculos que anudan al hombre con su Dios, con sus compatriotas, con su familia, para dejarlo aislado, inerme e impotente.


Esta comprobación tiene la virtud de mostrarnos el camino para hacerles frente: propone un plan de resistencia y un programa de acción. Si el propósito de estos conspiradores (o del demonio, vaya uno a saber) es desligar al hombre de sus referencias trascendentes y existenciales, ¿deberíamos responder reparando esas ligaduras, religándolo? ¿Una respuesta política nacida desde lo religioso? Dios para afianzar una patria, patria para levantar un hogar, hogar para formar hombres y mujeres cabales. No hay abuso de retórica ni tampoco mucha novedad en esto: la Argentina que supo enorgullecernos se hizo en gran medida así.-

miércoles, 24 de febrero de 2021

Hipotermia durante una emergencia extrema !!!

 Si se produce una emergencia extrema que te sorprenda lejos de tu lugar seguro, la situación podría complicarse bastante más, según las circunstancias climáticas. En el caso de que sea verano o que tengas que soportar temperaturas máximas altas, podrías sufrir un golpe de calor y, si es invierno y las temperaturas son gélidas, existe la posibilidad de que se manifiesten síntomas de hipotermia. Saber cómo proporcionar los primeros auxilios necesarios en esos momentos tan críticos, podría marcar la diferencia entre vivir y morir.

A continuación, aprenderás a reconocer los síntomas que se manifiestan cuando se produce hipotermia y congelación, además de saber qué tratamiento preliminar puedes facilitar a quien se encuentre en esta situación. También te iremos explicando sobre la marcha qué artículos serían útiles en tu mochila de emergencias o en tu almacén de emergencias para poder prestar los primeros auxilios.

Para empezar, debes saber que la hipotermia es una emergencia médica. Tiene lugar cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que lo produce, provocando una peligrosa disminución de la temperatura corporal. La temperatura corporal normal del cuerpo es de unos 37ºC (98,6ºF). La hipotermia se produce cuando la temperatura del cuerpo humano cae por debajo de los 35ºC (95ºF).

Claro que, para saber la temperatura corporal de la persona con toda fiabilidad, vas a necesitar un termómetro (opcional). En este caso, te recomendamos uno digital, para adultos, pero ten presente que vas a necesitar pilas (y pilas de repuesto) si te decides por esta versión. Es muy cómodo, fácil de usar y muy fiable. Pero, si eres de los que prefieren los clásicos, te aconsejamos el uso de este termómetro con galio, que no tiene mercurio.

Si la temperatura baja tanto, entonces, el corazón, sistema nervioso y otros órganos fundamentales, no pueden funcionar normalmente. Si no se trata de inmediato, la hipotermia puede provocar una insuficiencia del corazón y del sistema respiratorio total, e incluso la muerte.

Pero, no hace falta exponerse a temperaturas extremadamente frías para sufrir hipotermia. Si se deja a una persona anciana o a un bebé toda la noche en una habitación fría, es posible que desarrollen algunos síntomas de hipotermia leve.

Se considera hipotermia leve cuando la temperatura corporal se sitúa entre 33ºC y 35ºC (91,4ºF y 95ºF), si va acompañado de temblores, torpeza de movimientos y confusión mental; hipotermia moderada si la temperatura corporal se encuentra entre 30ºC y 33ºC (86ºF y 91,4ºF), y además de los síntomas anteriores se manifiesta desorientación, somnolencia o estupor y pérdida de memoria. Se considera hipotermia grave cuando la temperatura corporal se encuentra por debajo de los 30ºC (86ºF) y la persona pierde la consciencia, se le dilatan las pupilas, baja su tensión arterial y los latidos cardíacos están muy débiles, casi indetectables.

Claro que, no siempre dispondrás de un termómetro para poder medir la temperatura corporal, así que a continuación, te explicamos los síntomas que debes aprender a reconocer.




Como hemos explicado anteriormente, la hipotermia se puede dividir en tres etapas, según su gravedad. La persona que desarrolla hipotermia no suele ser consciente de ello porque los síntomas suelen presentarse de forma progresiva. Además, la confusión de pensamiento que viene asociada evita que sea consciente de lo que le sucede. De ahí que sea tan importante que podamos reconocer los síntomas que presente.

Entre los signos y síntomas que pueden manifestarse en caso de hipotermia se incluyen: escalofríos, respiración lenta y superficial, hablar balbuceando, pulso débil, torpeza o falta de coordinación, somnolencia, falta de energía, desorientación, confusión mental, pérdida de memoria, pérdida del conocimiento, piel roja brillante y fría (en bebés). Pero, en lugar de generalizar, vayamos avanzando síntomas por etapas.

En una primera etapa, la persona puede sufrir escalofríos, de leves a fuertes y puede verse incapaz de realizar tareas complejas con las manos, al sentir las manos entumecidas. Puede respirar rápidamente y de forma superficial.

En la segunda etapa, si no se puede tocar su pulgar con el dedo meñique, sería el primer síntoma de que los músculos no funcionan. También puede tener taquicardia, aumento del gasto cardíaco y presentar cierta confusión mental. El aspecto de la persona es pálido. Los labios, las orejas, dedos de las manos y pies pueden adquirir una tonalidad algo azulada. El corazón puede latir de forma lenta (bradicardia), tener poliuria e incluso disminuir su motalidad intestinal.

En la tercera etapa, la temperatura corporal puede bajar de los 30ºC (89,6ºF9, por lo que desaparecen los escalofríos, pero resulta difícil hablar, la persona tiene lentitud de pensamiento y amnesia. También suele manifestarse una incapacidad para usar las manos y las piernas y existe una coordinación muscular pobre. Caminar resulta prácticamente imposible. Tanto el pulso como el ritmo respiratorio disminuyen de manera significativa, aunque pueden aparecer ritmos cardíacos rápidos. Si el estado de hipotermia avanza, podrían fallar los órganos principales y la persona podría morir.

¿Qué puedes hacer?

Mientras esperas recibir la ayuda médica de emergencia, procura situar a la persona en un lugar cálido y seco. Preferiblemente en el interior y no a la intemperie. Sin embargo, muévela con movimientos lentos, porque los movimientos bruscos podrían provocar latidos del corazón irregulares peligrosos.

Si no dispones de un lugar seguro donde resguardar a la persona y se encuentra expuesta a los elementos, localiza un lugar que no se vea azotado por el viento y la lluvia.

Si se ha mojado, intenta retirar la ropa, con cuidado, y sustituirla por ropa seca o abrígala con una manta térmica  y seca.

Si puede beber, ofrece alguna bebida caliente, que no sea alcohólica y que sea sin cafeína. Por supuesto, solo si la persona está consciente.

Si estáis a la intemperie, en un lugar alejado de la civilización y hace frío, intenta encender un fuego para proporcionarle calor.

Si la solución es utilizar un saco de dormir para darle calor, puedes utilizarlo para ayudarle a mantenerse en calor.

Si se producen lesiones por congelación…

Las lesiones por congelación suceden normalmente en las extremidades (dedos de manos y pies), así como en las orejas, nariz, mentón y pómulos. Cuando la piel se congela adquiere un tono rojizo, se hincha, duele y finalmente se vuelve negra, lo que significa que las células se han congelado y han muerto.

Según la intensidad del congelamiento, el tejido puede llegar a recuperarse o, puede gangrenarse.

Los síntomas más generales al principio son piel fría y sensación de cosquilleo. En función de la gravedad de la congelación, se pueden diferenciar tres grados de congelación:

En las congelaciones de primer grado se manifiesta palidez y frialdad de la piel, entumecimiento, hormigueo y disminución de la sensibilidad. Esta congelación no suele producir dolor.

Las congelaciones de segundo grado están caracterizadas por tener un color rojizo o morado y la persona tiene torpeza en los movimientos, edema y aparición de ampollas. En este caso, estas lesiones sí que son muy dolorosas.

En las congelaciones de tercer grado, se presenta un color negruzco, con costras 8debido a la necrosis o muerte del tejido), y son indoloras ya que las terminaciones nerviosas han sido destruidas.

Mientras que apenas se puede hacer nada una vez que se produzca la temida congelación, al principio, aún es posible proporcionar algunos primeros auxilios.

Mientras esperas recibir la ayuda médica de emergencia, procura situar a la persona en un lugar cálido y seco. El calentamiento progresivo es la clave del tratamiento de la congelación. Sitúa a la persona preferiblemente en el interior y no a la intemperie. Sin embargo, muévela con movimientos lentos, porque los movimientos bruscos podrían provocar latidos del corazón irregulares peligrosos.

Si no dispones de un lugar seguro donde resguardar a la persona y se encuentra expuesta a los elementos, localiza un lugar que no se vea azotado por el viento y la lluvia.

Retira cualquier tipo de ropa o calzado que esté húmedo o mojado y cámbialo por uno seco o tápale con ropa de abrigo.

Procura calentar las zonas de su cuerpo más afectadas solo si puedes mantenerlas calientes. Que vuelva a perder temperatura y tengas que volver a intentar calentarlas podría causar más daños.

Sumerge las zonas congeladas en agua tibia de 37ºC a 40ºC (de 99ºF a 104ºF). Si no dispones de un termómetro, prueba la temperatura del agua metiendo una mano o codo, debe sentirse tibia, pero no caliente. La piel tarda unos 30 minutos en volver a calentarse. Deja de sumergir las zonas congeladas una vez que la piel recupere su color normal o deje de estar entumecida.

Utiliza agua templada, no caliente ni hirviendo para calentar la zona afectada.

No expongas la zona afectada a calor directo de radiadores, estufa, lámpara de calor, chimenea, almohadilla térmica o fuego. Podría causar quemaduras.

No masajees ni presiones la zona afectada.

Proporciona bebidas calientes para que pueda entrar en calor (té o sopa caliente).

Puedes darle algún alimento rico en hidratos de carbono.

No explotes ninguna ampolla ni intentes drenarla.

Limpia la zona afectada suavemente, sécala y protégela con compresas estériles. Si tienes que aplicar una venda. Hazlo con un vendaje estéril y seco, sin apretar. Coloca una gasa u otro apósito estéril entre los dedos de los pies o de las manos para mantenerlos separados.

Te recomendamos que cuentes con un kit de emergencia O con un kit médico, así tendrás a mano numerosos artículos que podrían ser útiles en caso de emergencia.

Si el problema se ha producido en los pies, no dejes que camine, ya que podría agravar el daño tisular.

Durante el proceso de recuperación, es recomendable no fumar y no tomar bebidas alcohólicas, ya que podría retrasar el proceso de cicatrización.  

Credito: Alerta tierra !!! 

martes, 19 de enero de 2021

Misterioso estruendo en Florida, explosiones en Carolina del Norte y Ohio ¿Qué está pasando?

 

Misterioso estruendo en Florida, explosiones en Carolina del Norte y Ohio ¿Qué está pasando?


Si pensabas que los misteriosos sonidos y explosiones que se han estado escuchando en distintas zonas del mundo en el año 2020 se iban a terminar este nuevo año, estabas equivocado/a. El año 2021 ya se ha estrenado con el sonido de explosiones que se han escuchado desde distintos condados como Carolina del Norte, Ohio y Kentucky.

Al mismo tiempo, el 15 de enero de 2021, sobre las 13:00 horas (hora local) se escuchó y sintió un extraño estruendo en todo el sur de Florida. Las llamadas de los asustados residentes por lo sucedido se recibieron de Weston, Sunrise, Margate, Tamarac, Plantation, Pinecrest, Doral, Florida Keys y West Kendall.

Se sintió desde el condado de Broward hasta los Cayos, e hizo que los residentes se preguntaran si se había producido un terremoto o una explosión sónica. Sin embargo, el USGS ha afirmado que no se produjo ningún terremoto (salvo el de 5,9 grados que sacudió Guatemala más o menos al mismo tiempo).

Entonces, ¿qué fue? ¿Una explosión sónica por algún avión? Aunque una persona ha informado haber visto un jet militar en Miami volando de norte a sur, y bastante más bajo de lo normal, una bomba sónica no pudo causar este “temblor” tan sentido en una zona tan amplia.

Los testimonios de quienes lo vivieron son sorprendentes. Una señora afirma que la puerta de su patio tembló durante unos 15 segundos y que, a continuación, se encendió la lavadora.

Otra persona, desde Pinecrest ha explicado que sintió un ligero temblor durante unos ocho minutos y que los vasos de cristal empezaron a tintinear.

Por otra parte, en Carolina del Norte, miles de personas informaron haber escuchado explosiones muy fuertes a última hora del domingo, 2 de enero de 2021, y ninguna autoridad ha sabido darles una explicación a estos misteriosos sonidos.

Los testimonios han procedido de los condados de Surry, Rockingham, Yadkin, Davie, Stokes y Forsyth.

Según una de las personas que lo escuchó, afirma que sobre las 17:30 horas (hora local) en Oak Ridge, lo escuchó en tres ocasiones y que, según su padre, parecía un cañón.

Otra persona ha explicado que se escucharon dos explosiones muy fuertes y temblores, separadas por unos minutos.

Muchos pensaron que era un terremoto, pero esta opción ha quedado oficialmente descartada.

Tras producirse el sonido, la Oficina del Sheriff del Condado de Forsyth emitió un comunicado a través de su Facebook (el sábado, a las 19:15 horas – hora local – ) explicando que el 911 estaba saturado por las llamadas recibidas y que este número solo era para emergencias reales.

El USGS no detectó ningún tipo de terremoto en el Sudeste de los Estados Unidos durante las últimas 24 horas. No se produjeron eventos climáticos significativos en la zona, como tampoco se registraron rayos en la zona durante el momento en el que tuvieron lugar estas explosiones, el sábado por la tarde.

En Ohio, se ha informado acerca de una bomba sónica que se escuchó el 4 de enero de 2021, sobre las 14:00 horas (hora local). Algunas casas se vieron zarandeadas por el sonido que sorprendió a los residentes del condado de Pickaway, East Fairflied y Northern Ross.

Las autoridades locales no tenían nada que alegar al respecto, porque se supone que no tenían explicación para justificarlo.

Vía Alerta tierra !!!

martes, 14 de julio de 2020

Conducta P.A.S - Proteger, Avisar, Socorrer !!!

En una situación de emergencia puede ocurrir que las personas que se encuentran en el lugar del suceso entren en una situación de bloqueo o colapso que les impida una toma correcta de decisiones. Para ello hay una forma muy sencilla de recordar la secuencia de actuaciones debe seguir que cualquier persona que se encuentre implicada en una situación de emergencia. Esta secuencia corresponde a las siglas PAS, cuyo significado es Proteger, Alertar y Socorrer.
 La conducta PAS es el protocolo de actuación que debe seguir cualquier persona que vaya a intervenir en una situación de emergencia con heridos o enfermos.


 ¿En qué consiste cada una de las fases?
Proteger: En una de emergenciapueden apareceren ocasiones conductas peligrosas para los socorristas y para las víctimas. A veces están provocadas por en el instinto de ayudar con rapidez al accidentado. Hay que garantizar la seguridad en el lugar del accidente: la seguridad propia, la del accidentado (heridos, personas en estado de shock, …) y las de todas las personas que se encuentren o acudan al lugar del suceso.

La protección implica:
La protección hace referencia a las actuaciones, métodos y técnicas que deben realizarse para evitar que al hacer un auxilio la situación se complique o haya más víctimas. Si solo hay una persona para prestar ayuda, esta debe extremar al máximo la prudencia siendo objetiva con las medidas y acciones que vaya a realizar. Si hay varias personas alguna de ellas se puede encargar de identificar y controlar posibles peligros.
  • Observar la escena del accidente y crear una zona de seguridad.
  • Señalizar el accidente, especialmente si es de noche o no hay una buena visibilidad.
  • Identificar los posibles riesgos, por ejemplo, incendios, escapes de gas, paso de vehículos, derrumbes, etc. …
  • Adoptar las medidas de protección y autoprotección más convenientes, por ejemplo, chalecos reflectantes, cascos, ...
  • No fumar en la zona afectada.
  • Evitar curiosos que generalmente estorban y dificultan las tareas de ayuda.
  • En principio nunca se moverá a la víctima salvo que exista peligro real para su vida, por ejemplo en un incendio, en una explosión, …
  • La autoprotección es una premisa básica ante cualquier situación de emergencia. En ocasiones, actitudes improcedentes pueden desencadenar un nuevo accidente o agravar el ya existente.

Alertar.
 En la fase siguiente y tras garantizar la seguridad, deberá alertarse a los servicios de emergencias para conseguir la ayuda necesaria lo antes posible. La vía normal es llamar al 112. Esta llamada es atendida por un operador de emergencias que obtiene los datos fundamentales de la situación y para ello informaremos sobre:Un riesgo que corren los socorristas es el de la 
visión en túnel. Ocurre cuando en un situación grave, el socorrista con un fuerte deseo de ayudar fija su objetivo en la víctima y no percibe otras situaciones de peligro para él o para otros.
  • El lugar exacto donde se ha producido el incidente: población y dirección exacta, punto kilométrico, etc.
  • El número de personas afectadas y su estado.
  • El tipo de accidente ocurrido: explosión, incendio, …
  • Es importante identificarse: decir nuestro nombre, el número de teléfono y desde donde se hace la llamada. Hablar con calma y responder con  precisión a las preguntas que realicen.
  • Se debe indicar los accidentados están recibiendo o no asistencia.
Con toda la información obtenida se aplicará el plan de acción específica y se movilizará a los organismos de intervención correspondientes y  necesarios que deban participar: policía, bomberos, personal sanitario, ambulancias, protección civil, … De esta manera se aborda de forma integral la situación de emergencia.
Socorrer. Una vez asegurada la zona y dado el aviso, se socorre a la víctima hasta que llegue la ayuda especializada. El auxilio se prestará en función de los conocimientos del socorrista: recordemos que es mejor no hacer nada que hacer algo imprudente. Si se tiene la formación suficiente, se realizará una valoración inicial o primaria del accidentado para reconocer sus constantes vitales y su novel de consciencia. Si no se puede o no se sabe socorrer, también se puede ser útil por ejemplo evitando que la gente se amontone, controlando el tráfico, controlando otros posibles riesgos, etc.
Se debe controlar continuamente la situación de los accidentados, vigilando especialmente el nivel de consciencia, alteraciones en la respiración, presencia de hemorragias o de shock.

Cualquier persona que vaya a intervenir en una situación de urgencia con heridos o enfermos no debe olvidar estas tres sencillas palabras:  Proteger, Alertar y Socorrer… y actuar en consecuencia. Partiendo de ahí conviene recordar algunos de los siguientes consejos:
En una situación grave o en un accidente hay una sensación de angustia y de miedo en quienes lo sufren, por ello es importante tranquilizarles y darles confianza y decirles que ya se ha avisado a los servicios de socorro y que pronto les ayudarán.
Normas generales de actuación en Primeros Auxilios
  • Se debe actuar con serenidad y con rapidez.
  •  Avisar al servicio de emergencias: 112.
  • Intervenir solo si se sabe cómo hay que actuar. Proporcionar una ayuda inadecuada puede agravar la situación de las víctimas.
  • Hay que comprobar que no existen otros peligros en el lugar donde se ha producido el accidente.
  • No se deben hacer comentarios sobre la situación o estado de salud de las víctimas.
  • No se debe dejar solo al accidentado. Se debe estar con la víctima hasta que reciba los cuidados apropiados.
  • Se debe abrigar al accidentado para mantener la temperatura corporal.
  • No se le deben dar comidas ni bebidas.
  • No se debe mover a la víctima a no ser que exista un peligro mayor.
  • Hay que observar al accidentado por si aparecen nuevas lesiones que al principio no estaban o pasaron inadvertidas como por ejemplo hemorragias, quemaduras, etc.