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lunes, 27 de febrero de 2023

Cambio climático y pérdida de biodiversidad: dos caras del mismo problema.-

 Que la COP27* haya ocurrido en el continente africano expuso la importancia del rol de los países en desarrollo en la adaptación climática, la mitigación (reducción) de los gases de efecto invernadero, y la lucha contra la pérdida de biodiversidad –tres ejes clave de la lucha contra el cambio climático. La conversación a menudo parece enfocarse en los primeros dos. No podemos dejar un capítulo tan relevante como el de la riqueza natural de lado.


Finalizó la COP15*, conferencia hermana sobre diversidad biológica, en Montreal. Tener dos de las conferencias ambientales más importantes seguidas es una señal de que el mundo está tomando cada vez más en serio los asuntos de adaptación y mitigación del cambio climático y su conexión con la biodiversidad y la naturaleza.

La COP15* tenía un objetivo central: acordar nuevos objetivos para proteger la naturaleza durante la próxima década a través del marco posterior al 2020 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (GBF, por las siglas en inglés). Una oportunidad única para establecer objetivos precisos de disminución de la deforestación, fragmentación de ecosistemas, contaminación, la explotación insostenible de los recursos naturales y otros desencadenantes de la pérdida de biodiversidad. También fue una oportunidad para reflexionar sobre cómo los mecanismos financieros – globales, multilaterales, nacionales, y privados – pueden apoyar más el cumplimiento de estas metas.

Parte del mismo problema

Cada vez tenemos información más sofisticada y mejores proyecciones que demuestran que el cambio climático genera pérdida de biodiversidad y la pérdida de biodiversidad agrava los impactos del cambio climático. Las dos amenazas ambientales más importantes en realidad son un solo proceso concatenado. ¡Tenemos que dejar de abordarlos de manera desarticulada!

Claramente, hay proyectos de conservación, restauración, y uso sostenible de la biodiversidad que no tienen vínculo directo con cambio climático, y tenemos que asegurarles la prioridad que merecen. No obstante, en un periodo de recursos limitados, hay que buscar proyectos donde un dólar gastado tenga impactos múltiples en la biodiversidad, cambio climático, pobreza e inclusión, empleo, infraestructura, entre otros.

Vivimos una paradoja en América Latina y el Caribe. Por un lado, la región alberga el 40% de la biodiversidad del mundo, cuenta con la mitad de los bosques tropicales, es la mayor reserva de agua dulce disponible, tiene el 12% de los manglares del mundo y cuenta con seis de los países más megadiversos. Por otro lado, está altamente amenazada por la crisis medioambiental y presenta cifras alarmantes de vulnerabilidad – evidenciando cómo al perder la riqueza natural los riesgos climáticos se potencian y viceversa.

Por si fuera poco, las tragedias y riesgos ambientales ahondan las desigualdades económicas y generalmente afectan en mayor medida a las comunidades más pobres. Los territorios remotos, islas y regiones costeras son los más amenazados y afectados – entre otras razones, por la falta de preparación, sistemas de salud precarios, ausencia de estrategias de alertas tempranas e infraestructura insuficiente.

La gran oportunidad para el crecimiento verde

Naciones e instituciones se suman a la lucha contra la pérdida de biodiversidad. Debemos posicionar a la riqueza natural como una aliada para solucionar la paradoja latinoamericana. Esto lo podemos lograr a partir del impulso al crecimiento verde, inclusivo y eficaz. La transición energética con la posibilidad de generar múltiples empleos es un ejemplo de las oportunidades.

La protección de la naturaleza, además de ser un fin en sí mismo y un medio para protegernos del cambio climático, es una inversión financiera que puede dar resultados costo/beneficio positivos. Por este motivo debemos recalcar la urgencia de impulsar el financiamiento en pro del capital natural y la biodiversidad que son activos fundamentales para la región. En síntesis, un nuevo enfoque que ponga a la sostenibilidad en el centro aumenta la productividad e impulsa economías resilientes y justas.

La banca multilateral ya se está moviendo para fortalecer este abordaje. En la COP26*, 10 bancos multilaterales se comprometieron a integrar a la naturaleza en sus políticas y a impulsar significativamente la financiación relacionada entre sus países miembros. Mediante la declaración conjunta sobre la naturaleza, las personas y el planeta liderada por el BID, los bancos se comprometieron a ayudar a que los países definan y ejecuten sus estrategias de sostenibilidad.

Post COP15*, asumimos los retos de incorporación de manera transversal la biodiversidad dentro del BID, que implica una estrategia dedicada a la incorporación del capital natural y la biodiversidad en las operaciones, así como aumentar nuestro financiamiento en biodiversidad en el futuro, condiciones fundamentales para ayudar a aterrizar los medios de implementación de los proyectos en biodiversidad de la región. Para esto será clave el establecimiento de los mecanismos financieros, la movilización de recursos y la creación de capacidad y cooperación técnica.

La movilización de recursos fue uno de los puntos discutidos en la conferencia y se determinó que éste es un aspecto crucial para implementar el GBF de manera apropiada, efectiva y sostenida en el tiempo. Ahora sabemos que el éxito de la iniciativa dependerá, en buena medida, de la articulación entre los Estados, la banca multilateral, la sociedad civil, la academia y el sector privado.

Desde la óptica de los países, valorizar el capital natural es fundamental. En este sentido, la creación de escenarios de inversión, política, y uso sostenible de la biodiversidad midiendo su impacto en el planeta y las personas, por ejemplo, a través de metodologías como el producto bruto ecosistémico son iniciativas viables y con impactos positivos.

También hay oportunidades para escalar y aumentar el financiamiento positivo para la naturaleza, incluyendo un proceso de establecimiento de meta de finanzas verdes y el comienzo de un proceso para estudiar el riesgo de la pérdida de la biodiversidad.

Además, programas y alianzas con compromisos específicos pueden fortalecer las inversiones en biodiversidad y co-beneficios a partir de la utilización de productos innovadores. El uso de garantías vinculadas con cambios de políticas para apoyar a las conversiones de deuda para la naturaleza, como ha pasado en Barbados, es un ejemplo.

La tarea no es simple, pero la buena noticia es que América Latina y el Caribe tiene todo para ser la región en la vanguardia de la solución a las dos caras del mismo problema.

Victorias tempranas

La COP15* terminó con la firma por parte de 200 países del GBF, un paso crucial para la vida en la Tierra. Este acuerdo histórico presenta cifras de financiamiento, metas de implementación y objetivos cuantificables para la protección de la biodiversidad.

El acuerdo se denominó el marco mundial Kunming-Montreal. Los objetivos acordados más relevantes son: proteger el 30% de los ecosistemas a 2030, restaurar ecosistemas estratégicos, hacer una reforma de la financiación para biodiversidad y proteger los derechos de los pueblos indígenas.

El GBF es una victoria temprana alentadora. Sin embargo, dado el fracaso de algunos acuerdos en el pasado, hay dudas sobre la implementación del nuevo tratado. Ahora bien, en esta ocasión hay una innovación que puede ser augurio de éxito: la creación de un fondo fiduciario con metas precisas y direccionamiento para que los recursos lleguen a donde más se necesitan.

En el punto de financiamiento la banca multilateral es un actor crucial. En el BID comprendemos que las inversiones naturaleza-positiva son importantes para las economías latinoamericanas y para el bienestar de la región, por esto suscribimos los lineamientos pactados y nos comprometemos a:

1. Realizar las transformaciones para ser aliados con capacidad de apoyar el GBF dando un papel protagónico a los países en desarrollo de Latinoamérica y el Caribe.
2.- Apoyar las estrategias de movilización de recursos para la biodiversidad. Identificaremos e informaremos sobre inversiones en nuestra cartera que impulsen los objetivos del convenio.
3.- Incorporar en nuestra cartera flujo financiero con los objetivos trazados.
4.- Hacer reformas que simplifiquen el acceso a recursos financieros para la biodiversidad.
5.- Aumentar la financiación para la biodiversidad, mediante el apalancamiento de recursos financieros con métodos innovadores tales como la financiación mixta, la movilización de capital privado, la inteligencia artificial, entre otros.

Consideramos que no podemos limitarnos al financiamiento, sino que debemos continuar con la apuesta de incorporación de la biodiversidad en las operaciones del Banco, en las alianzas y cooperación técnica con los países.

A continuación, resaltamos algunos procesos que debemos continuar y que -bajo la aprobación del GBF- cobran mayor valor. Hace dos años cohesionamos las agendas de capital natural y biodiversidad con la de cambio climático. Estamos convencidos de su interconexión y de la necesidad de un abordaje conjunto. La transversalización de la biodiversidad en los gobiernos y agendas nacionales ya es una realidad en nueve países de la región; a partir de los aprendizajes continuaremos expandiendo esta labor a otras naciones. Actualmente, tenemos 30 proyectos de infraestructura en la región que se fundamentan en la biodiversidad. Creamos la iniciativa Amazonía con cuatro pilares: bioeconomía, agricultura y ganadería sostenible, capital humano y ciudades e infraestructuras sostenibles.

Finalmente, está el Plan de Acción de Biodiversidad del banco que lanzaremos próximamente. Este documento es una innovación para los BMD y, además, será nuestra hoja de ruta para que el GBF sea una realidad también en nuestra institución. Adicionalmente este documento ayudará a que esta región se convierta en un ejemplo de las posibilidades y ganancias de vivir en armonía con la naturaleza.-

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo.-

jueves, 23 de febrero de 2023

Argentina avanza en la implementación del etiquetado frontal de alimentos procesados .-

 El 20 de febrero finalizó la primera etapa para que las empresas incluyan el sistema de sellos en sus productos en caso de tener exceso de azúcares, sodio y grasas. El país adoptó el modelo de octógonos negros que recomienda la OPS ¿Qué significan estas advertencias?

La mala alimentación origina en la población hipertensión arterial, hiperglucemia y obesidad, los tres factores de riesgo más asociados con la mortalidad en la Región de las Américas a causa de las llamadas enfermedades no trasmisibles. Un primer paso para evitarlos es contar con información sobre los alimentos procesados y ultraprocesados que pueden tener nutrientes críticos en demasía.

Con ese objetivo y en el marco de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, Argentina implementó el etiquetado frontal con advertencias sobre el contenido en exceso de azúcares, grasas totales, grasas saturadas y sodio en alimentos envasados y bebidas analcohólicas.

A partir de agosto de 2022 comenzaron a aparecer en las góndolas del país los primeros sellos octagonales y el pasado 20 de febrero finalizó la prórroga otorgada por el Gobierno a algunas empresas para implementar la medida. Es por eso que comenzarán a verse mayor cantidad de productos alcanzados por los sellos de advertencias. Además, a partir de ese plazo las grandes industrias no pueden hacer publicidad, promoción, ni patrocinio de alimentos dirigido a niñas y niños que contengan uno o más sellos.

El etiquetado proporciona información directa a las y los consumidores cuando un producto contiene cantidades excesivas de nutrientes críticos. Cabe aclarar que este sistema no prohíbe comprar los productos, solo ayuda a tomar una decisión fundamentada.




La representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en Argentina, Eva Jané Llopis, indicó que “la información sobre los productos alimentarios que consumimos es fundamental para promover el autocuidado y una nutrición saludable que colabore en la prevención de factores de riesgos de enfermedades cardiológicas, diabetes y algunos tipos de cáncer”.

Jané Llopis explicó que “la mala alimentación se debe en gran medida a la amplia disponibilidad y comercialización de bebidas y alimentos procesados y ultraprocesados que tienen un contenido excesivo de azúcares, grasas y sodio” y una de las respuestas a esta situación son las regulaciones que favorezcan la reducción de la demanda de estos productos. Además, llevan a una mejora de la oferta de alimentos más saludables, lo que implica un beneficio sanitario importante para la población en su conjunto.

“La hipertensión arterial, la hiperglucemia en ayunas,  la obesidad y el sobrepeso son las causas de alrededor del 44 por ciento de las muertes en la región de las Américas”, agregó la representante de OPS. Estos factores de riesgo de enfermedades en ocasiones están vinculados con una alimentación desequilibrada.

Tras realizar distintas evaluaciones, se encontró que el sistema de advertencias sanitarias que adoptó Argentina y que recomienda la OPS es el más adecuado para el objetivo de prevenir la obesidad y otras enfermedades no transmisibles.

Existe evidencia que indica que el sistema de sellos permite captar la atención en poco tiempo, lo que es útil ya que se ha observado que las y los consumidores toman una decisión de compra de alimentos en menos de cinco segundos. Además, no requiere de un esfuerzo cognitivo que exija conocer sobre nutrición, ni hacer cálculos.

“En los países que lo aplican desde hace unos años, como en Chile, las advertencias octogonales han tenido buenos resultados ya que las personas redujeron el consumo de productos con exceso de nutrientes críticos y prefirieron los que no tenían sellos, lo que implicó un beneficio para su salud”, señaló el consultor nacional de Enfermedades No Transmisibles, OPS/OMS en Argentina, Sebastián Laspiur. Además, las empresas comenzaron a reformular sus productos para evitar ser destinatarias de sellos.

Así, según un estudio conjunto de 2021 del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, la Universidad de Carolina del Norte y del Instituto Nacional de Salud Pública de México, las compras al día por persona de productos altos en azúcar descendieron un 27%, en grasas saturadas un 16%, mientras que en sodio cayeron un 37%. La investigación publicada en The Lancet Planetary Health tomó los datos de adquisición de alimentos y bebidas de más de 2.300 hogares chilenos entre enero de 2015 y diciembre de 2017.

Como a partir de esta etapa de incorporación del etiquetado frontal en Argentina se comenzarán a encontrar gradualmente más productos en los supermercados y almacenes, “la recomendación -expresó Laspiur- es elegir alimentos naturales y productos sin los octógonos y sustituirlos por alternativas más saludables. Es esencial el cambio de nuestros patrones alimentarios para reducir el riesgo de enfermar y morir por enfermedades no transmisibles”.

Vía OMS

martes, 21 de febrero de 2023

Cambio del nivel del mar.-

 Los registros de mareógrafos del nivel del mar se remontan a más de 200 años, con algunos registros que se remontan a 1807. Sin embargo, los mareógrafos brindan datos solo para el punto en el que están instalados. La adquisición de datos de altura del nivel del mar global calibrados y procesados ​​para la investigación científica se remonta a principios de la década de 1990 y el lanzamiento de las primeras misiones satelitales de altimetría oceánica. La combinación de datos de altimetría satelital con datos de mareógrafos (a través de una técnica conocida como reconstrucción del nivel del mar ) da como resultado un conjunto de datos con la longitud récord de los datos de mareógrafos y la cobertura casi global de los datos de altimetría satelital. También revela una tendencia inequívoca: los niveles globales del mar están aumentando y la tasa de este aumento está aumentando.




El nivel medio global del mar ha aumentado 101 milímetros (3,98 pulgadas) desde 1992 y actualmente está aumentando aproximadamente 3,9 mm (0,15 pulgadas) por año. Crédito: Observatorio de la Tierra de la NASA.




Esta imagen muestra los cambios en la altura global de la superficie del mar entre 1992 y 2019 según los datos de altimetría satelital de la serie TOPEX/Jason de misiones de altimetría oceánica. Si bien los colores rojo y amarillo indican un aumento general en la altura de la superficie del mar, es importante tener en cuenta las áreas azules que indican regiones donde la altura de la superficie del mar está cayendo. Haga clic en la imagen para ampliarla. Crédito: Topografía de la superficie del océano de la NASA desde el espacio.


El Programa de Sistemas de Datos de Ciencias de la Tierra (ESDS) de la NASA brinda acceso sin restricciones a los datos que se pueden usar para monitorear el cambio del nivel del mar. Junto con los datos que se pueden descubrir y descargar mediante NASA Earthdata Search , un recurso principal de la NASA es el Centro de Archivo Activo Distribuido de Oceanografía Física ( PO.DAAC ). PO.DAAC administra y proporciona herramientas y servicios para los datos oceanográficos e hidrológicos de la NASA (satélites, aerotransportados e in situ) para permitir una mayor comprensión de los procesos físicos y la condición del océano global, incluida la topografía de la superficie del océano .La información sobre las técnicas geodésicas utilizadas para derivar la altura de la superficie del mar (como interferometría de línea de base muy larga, VLBI; medición de láser satelital, SLR; o Orbitografía Doppler y radioposicionamiento integrado por satélite, DORIS) está disponible a través del Sistema de información de datos de dinámica de la corteza de la NASA ( CDDIS ).

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Pathfinder de datos de cambio de nivel del mar

Sea Level Change Data Pathfinder  guía a los usuarios de datos a través del proceso de selección y uso de conjuntos de datos de ciencias de la Tierra de la NASA aplicables al cambio del nivel del mar, con orientación sobre resoluciones y enlaces directos a las fuentes de datos. Data Pathfinder también brinda acceso a herramientas y aplicaciones para descubrir, visualizar y trabajar con datos de cambios en el nivel del mar, como NASA Worldview , Giovanni , High Level Tool for Interactive Data Extraction ( HiTIDE ) y State of the Ocean ( SOTO ). 

DATOS: Earthdata NASA.-