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miércoles, 9 de enero de 2013

Medios, Poder Judicial y Democracia.-

Gustavo Bulla pone en tela de juicio la actuación del Poder Judicial respecto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y cuestiona el sentido democrático de las medidas adoptadas desde la Justicia para postergar la aplicación de la norma aprobada hace más de tres años.

En términos generales la actuación del conservador Poder Judicial respecto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual resulta por lo menos paradójica.
Es que la periodísticamente mal llamada “Justicia”, tras más de tres años de idas y venidas en torno a la vigencia de la ley, en su afán ya a todas luces inocultable de proteger al poderosísimo Grupo Clarín –por terror o convicción–, les ha brindado a los argentinos una insuperable clase de anticapitalismo, o si se quiere ser menos terminante, de antiliberalismo.
La igualdad –formal– ante la ley, como uno de los pilares del liberalismo político, ha quedado herida de muerte con los innumerables desatinos cometidos por las distintas instancias del menos democrático de los poderes del Estado. Y ésta no es una formulación ideológica respecto del rol del Poder Judicial en una sociedad capitalista. Es una constatación de los hechos y las conductas. ¿Habrá un antecedente mínimamente comparable en la historia legislativa argentina con lo sucedido en los estrados judiciales con la ley 26.522? ¿Alguien se puede imaginar, no ya a un trabajador, a un pequeño medio de comunicación logrando movilizar a todos los recursos judiciales para sostener supuestos derechos adquiridos incompatibles con la legislación vigente?

Las cárceles argentinas desbordan de personas privadas de su libertad por ser sospechadas de haber cometido algún delito. Sin condena firme, son arrojados a lo que muchos consideran auténticas escuelas de delincuencia. Miles de presos y presas desmienten todos los días aquello de que “todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario”. Jueces de todas las instancias y jurisdicciones no trepidan en quitarles a ciudadanos lo que se supone como la posesión individual más valiosa: la libertad. Un solo día injustamente “a la sombra” no tiene compensación alguna.
Sin embargo, el Grupo que en el peor de los casos vería muy parcialmente dañado su patrimonio –como lo explicita un fallo de la Corte– ha logrado para sorpresa de propios y extraños la suspensión por más de tres años de las cláusulas antimonopólicas que contiene la ley más debatida democráticamente por nuestro pueblo.
Estos acontecimientos nos impulsan, más allá y más acá de Perogrullo, a confirmar lo que la percepción popular sabe desde siempre, que en nuestro país “hay una justicia para los ricos y otra para los pobres”.
La diferencia obvia presente en la división de poderes es que hay dos que gobiernan y sus miembros son seleccionados por el voto popular, y otro que “observa la constitucionalidad de los actos de gobierno” y sus miembros no surgen de las preferencias de los ciudadanos.
Durante la primacía neoliberal, no pocos sostuvimos que la razón principal por la cual era impensable una ley que derogara el decreto de radiodifusión de la dictadura era la imperiosa necesidad de los dirigentes políticos de revalidar sus títulos electivos a través de la presencia intensiva en los medios masivos de comunicación. Y por aquello de que nadie muerde la mano del amo que le da de comer...
Pero resulta que los jueces, que en teoría no dependen de los medios para revalidar sus mandatos vitalicios con salarios intangibles, se han convertido ahora en la garantía de perduración del monopolio mediático. ¿Lo harán por la composición de clase del Poder Judicial? ¿Será por las convicciones político-ideológicas de la familia judicial? ¿Será por terror a la información que se pueda difundir sobre la vida pública y privada de Sus Señorías? ¿Será por una mezcla en distintas proporciones de estas razones?
Lo que tampoco deja de llamar la atención es el comportamiento de destacados colegas del mundo académico de la comunicación, que han encontrado la coartada perfecta de la búsqueda incesante de la neutralidad –una de las múltiples facetas de la opción por los ricos– en la denuncia de la supuesta carencia de republicanismo de los medios públicos. Mientras se hace gala de un idealismo institucionalista carente de toda materialidad e historicidad, al mismo tiempo se analiza cínicamente la confrontación entre poderes democráticos y el poder permanente. Sus valiosos aportes de otrora sobre la nocividad de las posiciones dominantes de los grupos concentrados de medios cedieron paso ahora a la mirada independiente mucho más atenta a los niveles no tolerables de parcialidad de los medios en manos estatales que a la vulneración de la voluntad popular perpetrada a través de las chicanas judiciales.
Se ha dicho muchas veces, no obstante, la reiteración no le resta veracidad a la afirmación; la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual excede largamente la mera regulación del uso de las frecuencias radioeléctricas para la radio y la TV. De su suerte depende buena parte del futuro institucional de nuestra democracia. ¿Será justicia?
Vía: Gustavo Bulla (Profesor de Comunicación UBA/UNLZ)

miércoles, 2 de enero de 2013

LEY DE MEDIOS, MUCHO MAS QUE DOS ARTÍCULOS - AFSCA

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual es mucho más que los dos artículos que están siendo cuestionados por el grupo Clarín en la justicia. En ellos se discute la concentración de medios, un tema fundamental para profundizar la democracia. Pero por fuera de ellos, la Ley de Medios habilitó muchas otras posibilidades de democratizar  la información y transformarla en lo que es: un derecho humano.-


Una de las áreas clave de democratización de la información y profundización de la democracia que habilita la ley es la posibilidad de sancionar la violencia mediática, que no es otra cosa que la discriminación y humillación específica hacia las mujeres en los medios, lo que antes llamábamos sexismo en la comunicación. Se trata de una herramienta fundamental para el logro de la igualdad de género en la sociedad. Los medios de comunicación son uno de los soportes fundamentales de la violencia simbólica que reproduce la desigualdad entre las diversas identidades de género desde hace miles de años. Los medios transmiten valores, patrones de conducta, modelos culturales y sociales. Al igual que lo hacen otras instituciones sociales que también generan y reproducen estereotipos masculinos y femeninos, como la Iglesia, la educación, las empresas, el deporte, y podríamos seguir… En cada uno de estos ámbitos hay ideas potentes y fijas sobre cómo deben comportarse las personas identificadas con el género masculino y con el femenino, las conductas que deben tener para ser aceptadas socialmente y cómo deben ser rechazadas quienes no se adapten a estos estereotipos de género. -


La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en conjunción con la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales (Ley de Violencia de Género), conforman un entramado que permite sancionar estos estereotipos sexistas y discriminatorios en los medios de comunicación. Se trata de una herramienta fundamental para lograr que los medios sean menos reproductores de desigualdades de género y, si fuera posible, apuntaran a la promoción de la igualdad. Somos muy afortunadas las personas en Argentina que disponemos de estas herramientas legales. En América Latina, sólo Venezuela tiene una figura jurídica similar a la nuestra de violencia mediática y no es de efectivo cumplimiento. En Nicaragua, a comienzos de 2012 el gobierno intentó sancionar una nueva Ley de Violencia de Género que incluyera esta figura y la iniciativa fue rechazada de plano por los medios de comunicación con intervención de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).-


Sin embargo, aun teniendo este panorama legal tan positivo –que se complementa con el Decreto 936 de Prohibición de Avisos de Prostitución, firmado por la presidenta en 2011, y con el Acuerdo Compromiso para el Desarrollo de una Sociedad con Equidad de Género, firmado por los medios públicos a instancias de la Jefatura de Gabinete en noviembre de 2012–  no podemos decir que se haya avanzado sustancialmente en la aplicación de las normas desde su vigencia, en octubre de 2010. En 2012 se difundió una multa de 3 millones de pesos a Showmatch por el desnudo total de Cynthia Fernández en noviembre de 2011, sin embargo aún no se efectivizó por los tiempos administrativos y judiciales previstos por la misma ley. No se conoció públicamente que la Autoridad de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) –organismo encargado de implementar la Ley de Medios– haya aplicado otra multa por un caso de violencia mediática en estos dos años. Y lo que es peor, en el expediente por el cual se le aplicó la sanción a Showmatch no fue mencionada la vulneración de la Ley de Violencia de Género. El programa fue multado por la infracción de la Ley Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes. A esta invisibilización de la violencia específica contra mujeres y niñas, aún en los organismos con mandato para implementar la erradicación de patrones socioculturales de conducta, se suma la falta de promoción del debate sobre violencia mediática desde el Estado, un espacio vacío que vienen ocupando la sociedad civil, la academia y algunos organismos provinciales y/o nacionales aisladamente.-




En octubre de 2012 asumió en la AFSCA Martín Sabbatella, líder de un grupo político que levanta y ejecuta las banderas de la igualdad de género desde sus orígenes en la función pública en el Municipio de Morón. Sabbatella se comprometió a que uno de las áreas fuertes de la AFSCA sería la de la igualdad de género. Esto debería implicar la mejora en las evaluaciones –de tal manera que la violencia de género no sea ninguneada–, la mayor celeridad y efectividad en las sanciones, y la promoción de un debate cultural sobre el sexismo en los medios. -


Para muchas personas, no hay relación entre los planos detalle de la cola o las tetas de las mujeres en la mayoría de los programas de televisión y la posibilidad de que esas y otras mujeres sean víctimas de violencia de género. 
Sin embargo, la violencia simbólica es eso: machacar todo el tiempo en la mente de la sociedad que el estereotipo masculino es poderoso, fuerte, el mejor; y el femenino débil, maleable y vulnerable. -


Sería una enorme pena, y pasaría a integrar el sino de gran parte de las normas argentinas, que la excelente normativa de que disponemos actualmente en el país en materia de violencia mediática quede reducida a una mínima implementación y despliegue de las enormes posibilidades que habilita la Ley de Medios.-

Vía: @sandrachaher1

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LUCA PRODAN 25 años después . . . No nos une el amor, sino la ausencia.-


Tan importante como hacer una nota de tapa-efemérides (no más de dos por año, según nuestro dogma interno), era encontrar una justa razón. Y entre las cientos de posibilidades que se barajan alrededor de un aniversario más o menos redondo de la muerte de Luca, habita el contrasentido que más de una vez hizo que nos preguntáramos: ¿cómo es que hay TANTAS bandas y solistas citando a Sumo, pero tan poca música/gestos/actitudes que nos lo recuerden? Casi que para materializar a esa banda tan evocada, todo sería tan fácil como presentar una lista de lo que fue y no es. Enumerar las razones por las que el rock argentino atraviesa una crisis creativa es el portal que utilizamos para espejar el recuerdo y traer todas aquellas virtudes que hicieron de Sumo una banda tan importante.
¿Capricho periodístico? Más que eso: cada ítem fue corroborado por protagonistas y testigos de época: desde su primera baterista, la inglesa Stephanie Nuttal hasta comunicadores que se abrieron de orejas a su sonido, como Lalo Mir y Tom Lupo. Podríamos haber consultado también a Pettinato, pero no podría mejorar nunca esto que escribió en su singular Sumo por Pettinato : “De pronto, como si surgiera de una dimensión paralela, los artistas no entregamos nada a nadie, pero sí dejamos salir determinadas cosas, para que como una nube de polvo o un relámpago de sémola, distraigan y sorprendan, para rápidamente desvanecerse. Sin sentido el arte viene. Sin sentido se va. Sin sentido la música surge. Sin sentido cambia por otra, y la otra y la que viene también se irán”. Y así las cosas.

Andres Calamaro dixit: 
Mis encuentros con Luca siempre fueron muy interesantes; una figura con detalles ásperos y cálidos. Ameno para compartir el momento, pero con un trato siempre auténtico y verdadero, sin demagogia ni diplomacia impostada. El se daba cuenta de que el ambientillo de público/músicos/crítica (bastante ruinoso en los ochenta) no comulgaba con la reivindicación del folk/punk, el funk, el reggae y el free jazz, que Luca encarnaba, dentro y fuera de Sumo. Preparó al grupo (forjó carácter) para afrontar el poder centralista del rock nuestro-de-cada-día, que daba poderes absolutos a dos dioses flacos, y respetaba hasta el despiste en la búsqueda de originalidades e influencias, incluso aplaudiendo dudas y despioles que hoy harían bastante ruido. Fuimos presentados oficialmente por Carlos Galanternik (aka Tom Lupo) en Ketchup, cuando vino con la idea/propuesta de juntarnos, los tres, y grabar Años . Luca vino a casa, pasamos juntos unos largos ratos, de día y noche. Sacamos la canción, cambiamos apenas un poco la letra y la grabamos.-
También cantamos juntos en Rock en Bali, el gran festival infamoso por la pelea entre Luca y Federico Moura, que fue una tontería.-
Cantamos Los viejos vinagres con episodio depredador nocturno incluido. Y un viaje hasta MDP hablando mucho de música, sentados en asientos pegados en el micro. Después, o antes, fui a Obras como tantas veces que vi a Sumo, compañero de músicos y plomos, sonidistas y monitoristas; un refugio de música y libertad. La grata compañía de Germán, siempre atento y amable, Petti... En aquel Obras, pasamos con letra la canción de La novicia rebelde , con el “colorado” Gillespi y otros amigos de los Sumo, y después la cantamos. Extraño a Luca; hubiéramos hablado juntos, grabado mucho. Seguramente nos hubiéramos acompañado en distintos momentos de la vida. Pero no llegaron, no los hubo. Por lo menos no para los dos.-


martes, 11 de septiembre de 2012

@ayudemosaLau - Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas.-

Preguntas frecuentes:

 

¿Qué es el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas?
Es un organismo que funciona dentro del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), creado por la Ley 25.392, cuya actividad sustancial es la incorporación de donantes voluntarios de CPH para ser utilizadas en trasplante. Sus objetivos principales son:
  • Conformar una base de datos de donantes tipificados en su HLA, unida a la Red Internacional Bone Marrow Donors Worldwide (BMDW).
  • Organizar las búsquedas de donantes para pacientes con indicación de trasplante de CPH que lo requieran.
  • Coordinar el proceso de procuración y traslado de células para trasplante.
¿Qué son las Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH)?
Las CPH son células madres encargadas de producir:
  • glóbulos rojos, que transportan el oxígeno a los tejidos;
  • glóbulos blancos, que combaten las infecciones en el organismo y se ocupan de la vigilancia inmunológica;
  • y plaquetas, que participan del proceso de coagulación de la sangre.
¿Quién necesita un trasplante de CPH?
Cada año a cientos de personas se les diagnostican enfermedades hematológicas como leucemia, anemia aplástica, linfoma, mieloma, errores metabólicos o déficit inmunológicos.

Estas enfermedades pueden ser tratadas con un trasplante de CPH, conocido popularmente como trasplante de médula ósea.

Para efectuar el trasplante de CPH, en una primera etapa, al paciente se le destruyen las células enfermas mediante tratamientos que combinan quimioterapia y/o radioterapia.
A continuación, se infunden al paciente las células extraídas del donante.

Finalmente, éstas reemplazarán a las células madres enfermas y comenzarán a producir células sanguíneas propias en un plazo relativamente corto.
¿Por qué se necesitan donantes no emparentados?
Dentro del grupo familiar, los hermanos son los mejores donantes para un paciente que necesita un trasplante de CPH, debido a las características hereditarias del sistema mayor de histocompatibilidad humano (HLA).
Sin embargo, sólo entre un 25% y un 30% de los pacientes tiene la posibilidad de encontrar un donante familiar compatible, con lo que el resto queda sin acceso a esta práctica terapéutica.
Justamente, para que sea viable la ejecución de un trasplante no emparentado, se recurre a los registros internacionales de donantes voluntarios. Estos registros internacionales constituyen la Red BMDW, que agrupa a 54 registros de 40 países con más de 12 millones de donantes efectivos.
¿Cuál es la ubicación de las CPH?
Las CPH se encuentran en la médula ósea humana que es un tejido esponjoso ubicado en la parte central de los huesos, donde se fabrican las células sanguíneas.
No debe confundirse con la médula espinal, un cordón nervioso ubicado dentro del canal raquídeo.
Las CPH circulan en la sangre cuando se estimula su salida de la médula ósea. Estas células también se encuentran en la sangre del cordón umbilical y de la placenta del bebé recién nacido.
¿Cuál es la importancia de tener un registro con un gran número de donantes?
Las poblaciones poseen importantes variaciones genéticas, dentro de las cuales se encuentra el sistema mayor de histocompatibilidad (HLA) de gran importancia para el trasplante de CPH.
Esta característica hace difícil encontrar al donante compatible para un paciente determinado, por lo cual se requiere de registros que agrupen a miles de donantes para que la búsqueda tenga éxito.
¿Quiénes pueden ser donantes de CPH?
Toda persona de entre 18 y 55 años de edad, en buen estado de salud, con un peso mínimo de 50 kg. y en condiciones de donar sangre (comunicarse con el centro de donantes y consultar los requisitos para hacer la donación).
El donante no debe poseer antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
¿Qué hay que hacer para incorporarse al Registro como donante?
La persona debe reconocer por escrito que ha leído y comprendido la información suministrada; que ha podido efectuar todo tipo de preguntas y recibido las respuestas adecuadas respecto de la donación y el trasplante de CPH.
Asimismo, debe llenar un formulario de inscripción, una ficha médica y firmar el consentimiento informado por el cual autoriza a que se le efectúe una extracción de sangre para estudios de marcadores genéticos ABO-HLA y serológicos, a fin de poder incorporarse al Registro.
Su inscripción en el Registro es un acto solidario y voluntario. Tiene el propósito de facilitar los trasplantes de CPH a pacientes que no poseen donantes compatibles en su grupo familiar.
Si uno decide ser donante, ¿después puede cambiar la decisión?
Sí, todo donante voluntario de CPH puede cambiar su decisión cuando lo desee, sólo debe comunicarse con el Registro para su remoción.
¿Existe lista de espera para trasplante de CPH?
No existe lista de espera para trasplante de CPH. Cuando un paciente tiene indicación de trasplante alogénico y necesita un donante no emparentado, se realiza una búsqueda internacional. Si el resultado de la búsqueda es nulo, no hay posibilidad de trasplante y por tanto se debe recurrir a otro tipo de tratamiento médico.

Por el tipo de enfermedad, los pacientes con indicación de trasplante de CPH no pueden esperar. Existe un momento y estado clínico preciso para la realización del trasplante, transcurrido este período las posibilidades de éxito del tratamiento se reducen.

Cuántos más donantes existan, mayores son la posibilidades de los pacientes de encontrar la respuesta adecuada.
Al manifestar la voluntad de donar órganos ¿queda ya registrada la voluntad de donar CPH?
No. Son 2 trámites distintos en función de su naturaleza diversa.

El Incucai registra la voluntad personal respecto a la donación de órganos, tanto para manifestarse a favor como en oposición a la donación ante el fallecimiento. Por otra parte, lleva a cabo la inscripción de donantes voluntarios de médula ósea, que requiere la extracción de una muestra de sangre para una posible donación futura que se realiza en vida.
Una mujer embarazada ¿puede ser donante?
No puede ser donante, ni por sangre periférica ni por médula ósea. Al quedar embarazada, una mujer inscripta en el Registro debe comunicarlo y es suspendida por un año.

Puede donar la sangre del cordón umbilical, para ello deberá contactarse con el Banco de Cordón Umbilical que funciona en el Hospital Garrahan.

Las vía de contacto son para comunicarse con el organismo son (011) 4308-4300 int 1731 (Servicio de Hemoterapia) y bscu@garrahan.gov.ar . Para saber más sobre la donación de sangre de cordón umbilical, www.hospitalgarrahan.gov.ar/sangredecordon
Una persona que tuvo hepatitis A ¿puede ser donante?
Si la hepatitis A se contrajo antes de los 10 años, se puede donar sangre y por tanto inscribirse como donante de CPH. Si fue después de esa edad y tiene la constancia de que fue hepatitis A, es conveniente que antes lo consulte con el Centro de Donantes para que evaluar la situación.

No podrá ser donante ninguna persona que hallan contraído hepatitis B o C.
Una persona con problemas de tiroides ¿puede ser donante?
Lo más conveniente es que consulte en el Centro de Donantes donde desea inscribirse, dado que la aceptación depende de la dosis de medicación que se tome y el origen de la enfermedad.

Pueden donar aquellas personas que padecen hipotiroidismo por un desorden hormonal. No pueden donar aquellos que tengan problemas de tiroides de origen inmunológico.
¿Quién elige el método de extracción?
El donante es quien elige el método por el cual desea realizar la donación, que puede ser por médula ósea o por sangre periférica. Dicha decisión será acompañada por el equipo médico que tenga a cargo la extracción de las CPH.

Para la persona que recibe las CPH es indistinto, ya que son formas diferentes de extraer lo mismo, CPH.

Cabe aclarar que en el Registro Nacional los donantes convocados podrán donar una vez por cada método de extracción.
¿Cuántas veces se puede donar?
Es muy difícil que una persona resulte compatible con otra, por lo tanto donar varias veces es casi una ilusión. De todos modos, pasado el año de la donación la persona será consultada para activarse nuevamente en el Registro como donante.

Es válido aclarar que en el caso de la donación por sangre periférica el procedimiento se puede repetir, extrayendo dos veces CPH para la misma persona (5° y 6° día de aplicadas las vacunas). Dado que la cantidad de células de una persona es directamente proporcional a su peso, si el receptor es mas pesado que el donante habrá que repetir el procedimiento para completar la cantidad de células que se necesitan para el trasplante.

A través del Registro se podrá donar una vez por cada método de extracción y debe pasar un año entre cada extracción. Con ambos métodos, las células donadas se regeneran rápidamente, al mes de la extracción la persona esta en condiciones de donar nuevamente. Por lo tanto, si un familiar necesitara su donación, podrá hacerlo sin inconvenientes.

 Inscripción y donación:


Las Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH)
Las Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) son las encargadas de producir los componentes de la sangre. Se pueden donar en vida y se utilizan en pacientes con indicación de trasplante de médula ósea.
La donación de CPH es un acto voluntario, libre gratuito y solidario.
Consta de dos instancias: la inscripción y la donación.
La Inscripción
Para inscribirte en el Registro Nacional de Donantes Voluntarios de CPH (médula ósea o sangre periférica) tenés que dirigirte al Centro de Donantes más cercano y donar una unidad de sangre. Estos Centros funcionan en los Servicios de Hemoterapia de diversos hospitales en todo el país. Un técnico te informará sobre el tema para completar tu ficha de inscripción.
Para ser donante se requiere estar sano, tener entre 18 y 55 años y pesar más de 50 kilos.
Con tu autorización (consentimiento informado), se tomará una pequeña muestra de la unidad de sangre que donaste para realizar el análisis de tu código genético (HLA).
Los datos de HLA se ingresan a la base informatizada del Registro Nacional que, a su vez, integra una Red Internacional que agrupa a más de 12 millones de donantes en todo el mundo.
paso 1paso 2paso 3paso 4
Las CPH sólo se donan si hay alguien que lo necesite y sea un 100% compatible con tu código genético (HLA).
Pacientes con leucemias, aplasias, déficit inmunológicos y otras enfermedades de la sangre son posibles beneficiarios de tu donación.
La Donación
Si tu HLA resulta compatible con el de un paciente necesitado de trasplante de CPH en cualquier lugar del mundo, recibirás un llamado del Registro y, si reafirmás tu decisión de donar, te pondrá en contacto con un equipo médico para hacer efectiva la donación.
El equipo médico evaluará tu estado de salud y vos tendrás que elegir el método de donación:
Sangre periférica: se trata de una práctica ambulatoria en la que se aplican 5 vacunas para facilitar la liberación de células a fin de poder ser recolectadas en un procedimiento llamado aféresis.
Médula ósea: (no es la médula espinal). Requiere de uno o dos días de internación y anestesia general. Se punza el hueso de la cadera y se aspiran las células.
Las células son enviadas al lugar donde se encuentre el paciente. Al estar reglamentada la búsqueda y el traslado de CPH para el trasplante, ni el paciente ni el donante deben viajar.
paso 5paso 6paso 7paso 8
Desde 1997 se realizan en Argentina trasplantes de CPH con donante no emparentado, por lo que existen equipos médicos altamente capacitados para llevar adelante esta práctica.
Las obras sociales y sistema de medicina prepaga cubren las costos del trasplante. Los pacientes sin cobertura cuentan con subsidios provinciales o nacionales del Sistema de Salud y Desarrollo Social.
La donación de CPH posibilita que personas necesitadas de un trasplante se reintegren sanos a la sociedad.
Donar células es salvar vidas.


Centros de donantes:

Ordenados por provincia:

INFO extraida de: http://www.incucai.gov.ar







lunes, 10 de septiembre de 2012

La Ley de Medios (26522) avanza en su aplicación.-

A través del Decreto 1559/2012, se aprobó la designación de los diferentes representantes y jurisdicciones para integrar el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual (COFECA), organismo creado a partir de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.-

Luego de que las entidades propusieran a sus representantes para conformar el COFECA, y tras evaluar las propuestas formuladas, se aprobaron y designaron los representantes de cada sector.-
De esta forma, el Consejo queda conformado por un representante por cada provincia y uno por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; tres representantes por las entidades que agrupan a prestadores privados comerciales y tres por las entidades que agrupan a prestadores privados sin fines de lucro; uno por emisoras de las Universidades Nacionales, uno por las Universidades Nacionales que tienen facultades o carreras de Comunicación; uno por los medios públicos, tres por las entidades sindicales de los trabajadores de los medios de comunicación, uno por sociedades gestoras de derechos, y uno por los Pueblos Originarios reconocidos ante el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas ( http://www.afsca.gob.ar/wp-content/uploads/2012/09/Decreto-1559_2012.pdf)
El Consejo Federal tiene como función colaborar con la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, proponiendo políticas públicas de comunicación, asesorar y realizar el seguimiento de la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.-

miércoles, 29 de agosto de 2012

Porque las queremos, las cuidamos !!!



La prevención y el cuidado cotidiano y sostenido es la mejor manera de prevenir enfermedades y problemas que afecten nuestra salud y nuestro bienestar general. Qué controles tenemos que hacernos las mujeres a cada edad y qué hábitos conviene incorporar para sentirnos y estar saludables y mejor con nosotras mismas.

La ecuación es simple: cuanto más sanas estemos por dentro más se notará por fuera, tengamos la edad que tengamos. Estar bien es verse bien y cuanto más cuidemos y controlemos el bienestar general del organismo más cerca estaremos de una apariencia atractiva y radiante.
Porque hasta las cosas más simples y superficiales como tener una piel espléndida, un pelo fuerte, una musculatura firme y hasta una buena dentadura es resultado de un cuerpo sano. Y para lograrlo lo más importante es tener hábitos cotidianos saludables, ir al médico y tener mucha fuerza de voluntad para resistir a las tentaciones negativas, entre ellas, el tan conocido "dejarse estar". La palabra clave a no olvidar es continuidad.
A partir de los veinte años aproximadamente la mujer comienza una etapa de la vida en la que irá necesitando diferentes chequeos
médicos según vaya avanzando el tiempo. Aquí enumeraré los cuidados y controles esenciales que todas debemos hacernos en cada momento, para prevenir enfermedades, detectarlas tempranamente o simplemente mantener un impecable estado integral.

La mujer joven: de los 20 a los 36 años
En esta etapa los controles clínicos deben realizarse cada dos años e incluyen:
• Historia clínica y recopilación de antecedentes de enfermedades en los familiares más cercanos.
• Resumen de antecedentes de enfermedades de la niñez y juventud.
• Registro de edad de la primera menstruación y regularidad de los ciclos.
• Registro de embarazos (llevados a término e interrumpidos).
• Examen médico general y de laboratorio (medición de glóbulos blancos, rojos, función de riñón e hígado, colesterol y glucemia).
• Medición de peso y altura.
• Control de presión arterial.
• Electrocardiograma.
• Examen mamario y ginecológico con papanicolau y colposcopia.
• Actualización y administración de vacunas necesarias.
• Como exámenes menos regulares, se indican una radiografía de tórax, exámenes de piel y lunares, y un ecocardiograma.

Cómo me cuido a esta edad
En cuanto a los cuidados mínimos indispensables podemos enumerar:
• Pruebas de esfuerzo para aquellas mujeres que se dedican a la práctica de deportes competitivos.
• Mantenimiento de peso y alimentación adecuada, actividad física y cesación tabáquica para las fumadoras.
• Tener el cuerpo hidratado, tomando alrededor de 2 litros de agua por día, es de singular importancia.
• Durante el embarazo, además de los controles básicos, es importante el cuidado de peso y de la presión arterial.
• Constante atención a la higiene bucal y visita anual al odontólogo.

La mujer adulta: de los 36 a los 65 años
En esta fase de la vida, comenzamos a sufrir importantes cambios hormonales, pasando de la edad fértil a la menopausia, que suele suceder entre los 40 y 50 años. Ahora, los controles clínicos y de laboratorio citados en la etapa anterior deberán hacerse anuales. Y junto a ellos habrá que incorporar los siguientes estudios:
• Una prueba de esfuerzo ergométrica para el sistema cardiovascular. Como mínimo cada dos años.
• Un control con ecodoppler carotideo. Cada cuatro años en la premenopausia y cada 2 años en la posmenopausia.
• Una radiografía de tórax. Cada dos años para las no fumadoras, anual para las fumadoras.
• Al examen ginecológico y mamario se le agrega la mamografía y la densitometría ósea a partir de los 40 años.
• Control gastrointestinal con gastroscopías y colonoscopías. Cada 5 años.
• También se recomienda una ecografía abdominal para evaluar órganos como hígado, pancreas, riñones, útero y ovarios. Estos son los chequeos médicos básicos que todas nos debemos acostumbrar a realizar para evitar futuras complicaciones mayores.

Cómo me cuido a esta edad
Pero también existen buenas, simples y útiles recomendaciones para el día a día que nos pueden ayudar. Lás básicas:
• Ya que en esta etapa la mujer tiene tendencia al sedentarismo y aumento de peso, dos importantes enemigos de la salud física y psíquica, será importante hacer de la actividad física nuestra mejor aliada. Tener una actitud positiva tampoco está de más.
• El descanso nocturno es el tiempo que se toma el organismo para reparar los daños del día y, por ejemplo, producir hormonas. Si tiene problemas de sueño, no lo trate de solucionar tomando las pastillas que le recomienda una amiga, consulte con un especialista ya que este tema tiene solución.
• Si aún fuma, nunca es tarde para dejar de hacerlo. A medida que avanza en la edad, debe redoblar los intentos de dejar el tabaquismo. Hoy hay tratamientos muy efectivos, si existe la voluntad.
• En la posmenopausia, la enfermedad cardiovascular acelera enormemente su incidencia, aumentando los infartos y muerte súbita. Por eso, no hay abandonar las buenas rutinas, la alimentación saludable, la hidratación, la actividad física y la alegría.
• Hay que estimular la actividad intelectual ya sea con juegos, lecturas o aprendizajes de nuevas técnicas. Aprenda un nuevo idioma, tome una clase de arte, investigue nuevos intereses. Esto ayudará a mantener a su capacidad cerebral activa y saludable.
• Y en último lugar, pero no por eso de menor importancia, está evitar el estrés de las discusiones. Éste es uno de los principales culpables de iniciar o empeorar muchas enfermedades. Téngalo siempre en cuenta antes de hacerse mala sangre.

La mujer en la tercera edad: de los 65 años en adelante
Ésta debe ser una época más de la vida. Plena y hermosa como las anteriores. Donde el cuidado de la salud juega un rol preponderante pero sin dramatizaciones. Y como en general la actividad laboral no es tan intensa -aunque en principio no debe abandonarse- se hace posible tener más horas para disfrutar y dedicarlas al cuidado de una misma.
Lo ideal es hacer controles clínicos cada 6 meses, y los mismos deben ser mucho más detallados y personalizados de acuerdo a las necesidades de cada una. La detección precoz de trastornos cardiovasculares y oncológicos (tumorales) es crucial.
Tanto el control cardiovascular como el ginecológico y de órganos abdominales es similar al de la etapa anterior, sin embargo, al haber muchas más probabilidades de tener diagnósticos desfavorables, la revisación incluirá estudios más complejos como cámara Gamma, tomografías, resonancias magnéticas, biopsias, etc.
Otro ítem a tener en cuenta es que en esta instancia las mujeres fumadoras (incluso las que hayan dejado de fumar hace menos de 10 años) tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. Por lo que un estudio preventivo es casi indispensable.
La frecuencia de los trastornos de absorción de alimentos, vitaminas y sobretodo calcio también hacen esencial su control médico. La anemia se detecta fácilmente con el examen de rutina recomendado. Se debe estudiar el metabolismo del calcio y detectar precozmente la osteopenia y la osteoporosis. Hoy hay muy buenas perspectivas para este trastorno. Y una vez más, como en cada etapa de la vida, la mejor medicina es
recurrir a los aliados de siempre: buena actividad física -ya sea caminando, andando en bicicleta o haciendo gimnasia en el agua-, una alimentación saludable -adaptándose a los requerimientos individuales-, y la mejor de todos las prescripciones médicas, una actitud positiva, espíritu deportivo y, sobre todo, buen humor.



Esto no es mio eh !!!
Via:  Dra. Liliana Grinfeld, médica cardióloga hemodinamista.

domingo, 29 de julio de 2012

Rene Favaloro, un dia como hoy y gracias a los politicos de turno, se mataba.-

René Gerónimo Favaloro nació en 1923 en una casa humilde del barrio "El Mondongo" de La Plata. A tan sólo una cuadra se levantaba el Hospital Policlínico como presagio de un destino que no se hizo esperar. Con apenas cuatro años de edad, Favaloro comenzó a manifestar su deseo de ser "doctor".
Quizás la razón se debía a que de vez en cuando pasaba unos días en la casa de su tío médico, con quien tuvo oportunidad de conocer de cerca el trabajo en el consultorio y en las visitas domiciliarias; o quizás simplemente tenía una vocación de servicio, propia de la profesión médica.
Sin embargo, la esencia de su espíritu iba más allá de su vocación y era mucho más profunda: calaba en los valores que le fueron inculcando en su casa y en las instituciones donde estudió. Sobre esa base edificó su existencia.
Cursó la primaria en una modesta escuela de su barrio , donde, con pocos recursos, se fomentaba el aprendizaje a través de la participación, el deber y la disciplina. Después de la escuela, pasaba las tardes en el taller de carpintería de su padre ebanista, quien le enseñó los secretos del oficio. En los veranos se transformaba en un obrero más. Gracias a sus padres -su madre era una habilidosa modista- aprendió a valorar el trabajo y el esfuerzo.
Su abuela materna le transmitió su amor por la tierra y la emoción al ver cuando las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca" .
En 1936, después de un riguroso examen, Favaloro entró al Colegio Nacional de La Plata . Allí, docentes como Ezequiel Martínez Estrada y Pedro Henríquez Ureña le infundieron principios sólidos de profunda base humanística. Más allá de los conocimientos que adquirió, incorporó y afianzó ideales como libertad, justicia, ética, respeto, búsqueda de la verdad y participación social, que había que alcanzar con pasión, esfuerzo y sacrificio.

Un giro inesperado

Al finalizar la escuela secundaria ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó las concurrencias al Hospital Policlínico y con ellas se acrecentó su vocación al tomar contacto por primera vez con los pacientes. Nunca se limitaba a cumplir con lo requerido por el programa, ya que, por las tardes, volvía para ver la evolución de los pacientes y conversar con ellos.
Mientras cursaba las materias correspondientes a su año, se entremezclaba con los alumnos de sexto año de las cátedras de Rodolfo Rossi o Egidio Mazzei, ambos titulares de Clínica Médica. También se escapaba a presenciar las operaciones de los profesores José María Mainetti, de quien captó su espíritu renovador, y Federico E. B. Christmann, de quien aprendió la simplificación y estandarización que aplicaría después a la cirugía cardiovascular, quizás la mayor contribución de Favaloro a las operaciones sobre el corazón y los grandes vasos. Sería Christmann quien diría, no sin razón, que para ser un buen cirujano había que ser un buen carpintero.
El hecho fundamental de su preparación profesional fue el practicantado (actual residencia) en el Hospital Policlínico, centro médico de una amplia zona de influencia. Allí se recibían los casos complicados de casi toda la provincia de Buenos Aires. En los dos años en que prácticamente vivió en el Hospital, Favaloro obtuvo un panorama general de todas las patologías y los tratamientos pero, sobre todo, aprendió a respetar a los enfermos, la mayoría de condición humilde. Como no quería desaprovechar la experiencia, con frecuencia permanecía en actividad durante 48 o 72 horas seguidas.
Todo hacía suponer que su futuro estaba allí, en el Hospital Policlínico, siguiendo los pasos de sus maestros. Casualmente, en 1949, apenas recibido, se produjo una vacante para médico auxiliar. Accedió al puesto en carácter interino y a los pocos meses lo llamaron para confirmarlo. Le pidieron que completara una tarjeta con sus datos; pero en el último renglón debía afirmar que aceptaba la doctrina del gobierno. El destino se ensañaba de manera incomprensible. Sus calificaciones eran mérito más que suficiente para obtener el puesto. Sin embargo, ese requisito resultaba humillante para alguien que, como él, había formado parte de movimientos universitarios que luchaban por mantener en nuestro país una línea democrática, de libertad y justicia, razón por la cual incluso había tenido que soportar la cárcel en alguna oportunidad. Poner la firma en esa tarjeta significaba traicionar todos sus principios. Contestó que lo pensaría, pero en realidad sabía con claridad cuál iba a ser la respuesta.

Conocer el alma del paciente para curar su cuerpo

Por ese entonces llegó una carta de un tío de Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo de 3.500 habitantes en la zona desértica de La Pampa. Explicaba que el único médico que atendía la población, el doctor Dardo Rachou Vega, estaba enfermo y necesitaba viajar a Buenos Aires para su tratamiento. Le pedía a su sobrino René que lo reemplazara aunque más no fuera por dos o tres meses. La decisión no fue fácil. Pero al final Favaloro llegó a la conclusión de que unos pocos meses transcurren rápidamente y que, mientras tanto, era posible que cambiara la situación política.
Llegó a Jacinto Aráuz en mayo de 1950 y rápidamente trabó amistad con el doctor Rachou. Su enfermedad resultó ser un cáncer de pulmón. Falleció unos meses más tarde. Para ese entonces Favaloro ya se había compenetrado con las alegrías y sufrimientos de esa región apartada, donde la mayoría se dedicaba a las tareas rurales.
La vida de los pobladores era muy dura. Los caminos eran intransitables los días de lluvia; el calor, el viento y la arenisca eran insoportables en verano y el frío de las noches de invierno no perdonaba ni al cuerpo más resistente. Favaloro comenzó a interesarse por cada uno de sus pacientes, en los que procuraba ver su alma. De esa forma pudo llegar a conocer la causa profunda de sus padecimientos.
Al poco tiempo se sumó a la clínica su hermano, Juan José, médico también. Se integró muy pronto a la comunidad por su carácter afable, su gran capacidad de trabajo y dedicación a sus pacientes. Juntos pudieron compartir la labor e intercambiar opiniones sobre los casos más complicados.
Durante los años que ambos permanecieron en Jacinto Aráuz crearon un centro asistencial y elevaron el nivel social y educacional de la región. Sentían casi como una obligación el desafío de paliar la miseria que los rodeaba.
Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, de a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad que permitió ir corrigiendo sus conductas. Así, lograron que casi desapareciera la mortalidad infantil de la zona, redujeron las infecciones en los partos y la desnutrición, organizaron un banco de sangre viviente con donantes que estaban disponibles cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que brindaban pautas para el cuidado de la salud.
El centro asistencial creció y cobró notoriedad en la zona. En alguna oportunidad Favaloro reflexionó sobre las razones de ese éxito. Sabía que habían procedido con honestidad y con la convicción de que el acto médico "debe estar rodeado de dignidad, igualdad, piedad cristiana, sacrificio, abnegación y renunciamiento" de acuerdo con la formación profesional y humanística que habían recibido en la Universidad Nacional de La Plata.

Renace la pasión por la cirugía torácica

Favaloro leía con interés las últimas publicaciones médicas y cada tanto volvía a La Plata para actualizar sus conocimientos. Quedaba impactado con las primeras intervenciones cardiovasculares: era la maravilla de una nueva era. Poco a poco fue renaciendo en él el entusiasmo por la cirugía torácica, a la vez que iba dándole forma a la idea de terminar con su práctica de médico rural y viajar a los Estados Unidos para hacer una especialización. Quería participar de la revolución y no ser un mero observador. En uno de sus viajes a La Plata le manifestó ese deseo al Profesor Mainetti, quien le aconsejó que el lugar indicado era la Cleveland Clinic.

La Cleveland Clinic cuando llegó Favaloro, en la década de 1960
Lo asaltaban miles de interrogantes, entre ellos el de abandonar doce años de medicina rural que tantas satisfacciones le habían dado. Pero pensó que al regresar de Estados Unidos su contribución a la comunidad podría ser aun mayor. Con pocos recursos y un inglés incipiente, se decidió a viajar a Cleveland. Otra vez, el breve tiempo que pensaba permanecer allí terminó siendo una década.
Trabajó primero como residente y luego como miembro del equipo de cirugía, en colaboración con los doctores Donald B. Effler , jefe de cirugía cardiovascular, F. Mason Sones, Jr., a cargo del Laboratorio de Cineangiografía y William L. Proudfit, jefe del Departamento de Cardiología.
Al principio la mayor parte de su trabajo se relacionaba con la enfermedad valvular y congénita. Pero su búsqueda del saber lo llevó por otros caminos. Todos los días, apenas terminaba su labor en la sala de cirugía, Favaloro pasaba horas y horas revisando cinecoronarioangiografías y estudiando la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco. El laboratorio de Sones, padre de la arteriografía coronaria, tenía la colección más importante de cineangiografías de los Estados Unidos.

A comienzos de 1967, Favaloro comenzó a pensar en la posibilidad de utilizar la vena safena en la cirugía coronaria. Llevó a la práctica sus ideas por primera vez en mayo de ese año. La estandarización de esta técnica, llamada del bypass o cirugía de revascularización miocárdica, fue el trabajo fundamental de su carrera, lo cual hizo que su prestigio trascendiera los límites de ese país, ya que el procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. Está detallado en profundidad en su libro Surgical Treatment on Coronary Arteriosclerosis, publicado en 1970 y editado en español con el nombre Tratamiento Quirúrgico de la Arteriosclerosis Coronaria . Hoy en día se realizan entre 600.000 y 700.000 cirugías de ese tipo por año solamente en los Estados Unidos.
Su aporte no fue casual sino el resultado de conocimientos profundos de su especialidad, de horas y horas de investigación y de intensa labor. Favaloro decía que su contribución no era personal sino el resultado de un equipo de trabajo que tenía como primer objetivo el bienestar del paciente.

Un centro de primer nivel en Buenos Aires

El profundo amor por su patria hizo que Favaloro decidiera regresar a la Argentina en 1971, con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Cleveland Clinic, que combinara la atención médica, la investigación y la educación, tal como lo dijo en su carta de renuncia a Effler:
"Una vez más el destino ha puesto sobre mis hombros una tarea difícil. Voy a dedicar el último tercio de mi vida a levantar un Departamento de Cirugía Torácica y Cardiovascular en Buenos Aires. En este momento en particular, las circunstancias indican que soy el único con la posibilidad de hacerlo. Ese Departamento estará dedicado, además de a la asistencia médica, a la educación de posgrado con residentes y fellows, a cursos de posgrado en Buenos Aires y en las ciudades más importantes del país, y a la investigación clínica. Como usted puede ver, seguiremos los principios de la Cleveland Clinic."
(De La Pampa a los Estados Unidos)
Con ese objetivo creó la Fundación Favaloro en 1975 junto con otros colaboradores y afianzó la labor que venía desarrollando desde su regreso al país. Uno de sus mayores orgullos fue el de haber formado más de cuatrocientos cincuenta residentes provenientes de todos los puntos de la Argentina y de América latina. Contribuyó a elevar el nivel de la especialidad en beneficio de los pacientes mediante innumerables cursos, seminarios y congresos organizados por la Fundación, entre los que se destaca Cardiología para el Consultante, que tiene lugar cada dos años.
En 1980 Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica (ver fotos) -al que financió con dinero propio durante un largo período- que, en ese entonces, dependía del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación Favaloro. Con posterioridad, pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas, que, a su vez, dio lugar, en agosto de 1998, a la creación de la Universidad Favaloro. En la actualidad la universidad consta de una Facultad de Ciencias Médicas, donde se cursan dos carreras de grado -medicina (iniciada en 1993) y kinesiología y fisiatría (iniciada en 2000)- y una Facultad de Ingeniería, Ciencias Exactas y Naturales, donde se cursan tres carreras de ingeniería (iniciadas en 1999). Por su parte, la Secretaría de Posgrado desarrolló cursos, maestrías y carreras de especialización.
En la actualidad, la investigación abarca más de treinta campos en los que trabajan profesionales de distintas disciplinas -medicina, biología, veterinaria, matemática, ingeniería, etc.- en colaboración con los centros científicos más importantes de Europa y Estados Unidos. Se publicaron más de ciento cincuenta trabajos en revistas especializadas con arbitraje internacional.
En 1992 se inauguró en Buenos Aires el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco , pulmonar , cardiopulmonar, hepático, renal y de médula ósea, además de otras áreas. Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales.
Como en los tiempos de Jacinto Aráuz, siguió haciendo hincapié en la prevención de enfermedades y enseñando a sus pacientes reglas básicas de higiene que contribuyeran a disminuir las enfermedades y la tasa de mortalidad. Con ese objetivo se desarrollaron en la Fundación Favaloro estudios para la detección de enfermedades, diversidad de programas de prevención, como el curso para dejar de fumar, y se hicieron varias publicaciones para el público en general a través del Centro Editor de la Fundación Favaloro, que funcionó hasta 2000.
Pero Favaloro no se conformó con ayudar a resolver los problemas de esa necesidad básica que es la salud en cada persona en particular sino que también quiso contribuir a curar los males que aquejan a nuestra sociedad en conjunto. Jamás perdió oportunidad de denunciar problemas tales como la desocupación, la desigualdad, la pobreza, el armamentismo, la contaminación, la droga, la violencia, etc. (, convencido de que sólo cuando se conoce y se toma conciencia de un problema es posible subsanarlo o, aun mejor, prevenirlo.
Favaloro fue miembro activo de 26 sociedades, correspondiente de 4, y honorario de 43. Recibió innumerables, distinciones,internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).
Desde siempre sostuvo que todo universitario debe comprometerse con la sociedad de su tiempo y recalcaba: "quisiera ser recordado como docente más que como cirujano" . Por esa razón, dedicó gran parte de su tiempo a la enseñanza, tanto a nivel profesional como popular. Un ejemplo fue su participación en programas educativos para la población, entre los que se destacaba la serie televisiva "Los grandes temas médicos" , y las numerosas conferencias que presentó en la Argentina y en el exterior, sobre temas tan diversos como medicina, educación y la sociedad de nuestros días.-

Via: Fundacion Favaloro.-